Los colosales monstruos marinos de la mitología escandinava

Un documento náutico redactado en el siglo XII lo describe como “el monstruo más grande y terrible de los mares”. Así se refería el avistamiento de un ser legendario para los pueblos del norte de Europa. Esta bestia tan presente en el folclore escandinavo es popularmente conocida con el nombre de Kraken, uno de los monstruos marinos más famosos que habitan las gélidas e insondables profundidades del océano.

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El mitológico Kraken.

Definitivamente es un monstruo marino, pero su descripción dista bastante de una serpiente, una ballena gigante o un pez de proporciones colosales, como suele describirse a la mayoría de monstruos marinos en la mitología. El Kraken es un monstruo distinto que toma prestada la forma de seres extraños.

En la mayoría de estas leyendas, el Kraken parece la combinación de un pulpo gigante y un calamar de proporciones increíbles. Sabemos que estos animales pueden alcanzar tamaños realmente aterradores, con tentáculos que pueden desarrollarse hasta los 12 metros. Sin embargo, el Kraken que se describe en las leyendas es mucho más grande. Este ser supera a los más grandes calamares y pulpos encontrados en los océanos del planeta Tierra. Si se tomaran en cuenta las narraciones épicas sobre los avistamientos del monstruo, podría considerarse el animal más grande del planeta. Las leyendas sobre este ser afirman que sus tentáculos podían alcanzar increíbles 80 metros de largo. Los ojos vítreos tendrían nada menos que un metro de diámetro y su boca capacidad para engullir a un hombre adulto de un solo bocado.

 

El poderoso.

El Kraken de la mitología tendría fuerza suficiente para arrastrar embarcaciones a las profundidades y naufragar grandes barcos ahogando a su tripulación entre brotes de ira incontrolables. Sí, nuestros antepasados describieron al Kraken como algo a lo que había que temer. Entre la enorme cantidad de narraciones existentes, algunas dan cuenta de las increíbles hazañas que podía realizar con su tamaño y fuerza titánica.

ilustracion kraken hunde barco madera

El simple rugido del Kraken habría sido capaz de hacer estallar los tímpanos de los marineros si se producía a menos de 100 metros de distancia de su posición. El movimiento de sus tentáculos habría generado olas enormes, con hasta 15 metros de altura y capaces de volcar embarcaciones. El agarre de los brazos, gruesos como el tronco de un árbol, tenía la capacidad de partir a la mitad embarcaciones a remo como si fueran mondadientes.

Cuando las ventosas se fijaban sobre un pobre desgraciado, jamás lo soltaban, y si tenía la mala fortuna de que se aferraran a su rostro, podía arrancárselo por completo. Siguiendo estas narraciones, la carne del Kraken era tan gruesa que ningún arpón tenía la capacidad de penetrarla. Incluso las ballenas de mayor tamaño huían de la fiera cuando salía a cazar. Cuando tenía hambre, el Kraken era una auténtica fuerza depredadora de la naturaleza. No había nada en el mundo capaz de detenerlo.

 

Lyngbakr y Hafgufa, los dos colosos.

Pero, si se toman en cuenta todas las leyendas en la mitología escandinava, quizás el Kraken no resulte el monstruo más grande en los océanos.

Orvar-Oddr, un famoso héroe escandinavo cuyas aventuras fueron conocidas en una serie de crónicas redactadas en el 1200, ofrece algunas de las descripciones más fantasiosas sobre monstruos marinos. Una gran cantidad de historiadores e incluso los especialistas en el folclor nórdico creen que este personaje hacía referencia al mítico Kraken, pero dejan un espacio a las interpretaciones.

 

Hafgufa, ira despiadada.

En un fragmento del texto se afirma lo siguiente:

“Les contaré sobre las dos clases de monstruos que habitan en las aguas gélidas. Uno de ellos lleva por nombre Hafgufa (neblina marina) y el otro Lyngbakr (lomo de brezo). El Lyngbakr es la ballena más grande del mundo, mientras que el Hafgufa es el más peligroso de los monstruos marinos. Es propio de la naturaleza de este ser engullir barcos enteros, siempre que estén a su alcance. Puede mantenerse sumergido durante días, y cuando emerge a la superficie desplaza el agua apenas lo suficiente para que su enorme nariz en forma de boquilla aparezca del otro lado. El ser espera hasta que las corrientes cambian y entonces se sumerge nuevamente. Si durante ese momento en que está respirando un barco llama su atención, todo estará perdido para esos marineros. El monstruo percibe el olor de los hombres y da inicio a una cacería que generalmente culmina en un naufragio”.

Hafgufa

Y sigue un poco más adelante:

“El Hafgufa posee brazos enormes que son tan largos como los puentes y más gruesos que cualquier cuerda jamás hilada. Toma a los hombres por sus miembros y los lanza con fuerza hacia el mar. Cuando salen a la superficie se aferran a cualquier cosa y la lanzan al fondo para que sirva como comida. Hombre o barco, poco importa, el abrazo del Hafgufa es la perdición”.

Es una descripción que encaja muy bien en la leyenda del Kraken si consideramos que los brazos de la Hafgufa serían tentáculos, pero Incluso el Kraken con su tamaño colosal parece tímido ante el tamaño de estos seres gigantescos.

 

Lyngbakr, las islas vivientes.

Sobre Lyngbakr, el marinero relató:

“Los Lyngbakr son esas islas que desaparecen de forma misteriosa hundiéndose de un momento a otro. Todo marinero ya ha visto una isla desaparecer, pero la mayoría no tiene una explicación para tal cosa. La explicación es una sola, el Lyngbakr emerge a la superficie y duerme con una parte de su lomo hacia afuera. Durante mucho tiempo, la criatura se mantiene inmóvil y en ese lapso, la “isla” se cubre de tierra y hasta de vegetación – los árboles en el dorso del monstruo que le dan nombre son las plantas que se aferran con más facilidad. Si pasa tiempo suficiente, incluso se pueden levantar árboles enormes sobre su espalda. Ignorando la naturaleza de esta isla, incluso que se trata de un ser vivo, las personas empiezan a habitar la superficie de la espalda de aquella inmensa ballena, sin tener la más mínima idea de lo que se trata. No hay nada que un hombre pueda hacer para perturbar el sueño de un Lyngbakr, que puede dormir durante siglos. Sin embargo, algunas veces aquellos que viven en estas islas sienten el suelo moverse y estremecerse bajo sus pies como si fueran afectados por sismos. No se trata de otra cosa que espasmos del monstruo. Y cuando finalmente despierta, todo aquello que se construyó sobre él, casas o personas, terminan arrastrados al fondo del mar cuando se sumerge”.

Lyngbakr

 

El tamaño lo es todo.

En un documento del siglo XVI, el popular Konungs skuggsja, que al castellano se traduce como “El Libro del Rey”, se describe al Hafgufa como un ser enorme.

kraken ataca en londres

“Existe un monstruo que se mantiene como un misterio, y que sólo se menciona cuando se habla de su tamaño, lo que para la mayoría de las personas es increíble. Solamente unos pocos pueden hablar sobre el tema con autoridad, pues son raros aquellos individuos que lo ven y viven para contarlo. Este monstruo no aparece cerca de las costas donde los pescadores lanzan sus redes, lo hace en aguas profundas. No se sabe cuántos de su especie existen, probablemente no más que uno o dos en toda la extensión marítima. Su nombre en nuestro idioma es Hafgufa. Desde la superficie, esta criatura asemeja más a una isla que a un animal. Cuentan que es posible desembarcar sobre él y caminar durante horas sin llegar al otro extremo. Cuando duerme resulta inofensivo, se mantiene inmóvil durante días, pero cuando despierta resulta mortal pues se alimenta de todo aquello que puede alcanzar”.

En este mismo libro se describe la terrible dieta del Hafgufa.

“Se dice que es parte de la naturaleza de estos monstruos emplear la estrategia para atraer a sus presas. El Hafgufa suele emerger en la superficie con el hocico por delante, con el que suelta un enorme eructo. Así es como libera en la superficie cierta cantidad de peces semidigeridos que flotan sobre él, lo que termina atrayendo cardúmenes enteros, pequeños y grandes, con la intención de alimentarse. Incluso aquellos hombres en barcos pesqueros se ven atraídos por la promesa de la pesca abundante. Pero ignoran el peligro que corren. El monstruo mantiene sus fauces abiertas y cuando hay presas suficientes en la superficie, simplemente las engulle, arrastrando todo a su interior. Una vez que tiene el estómago lleno, el Hafgufa cierra sus fauces y se sumerge.

 

Los relatos de Wallenberg.

Además de estos relatos, existe una tercera fuente proveniente de un marinero sueco llamado Jacob Wallenberg. En Min son på galejan, publicado en 1750, intenta hacer una diferenciación entre el Kraken y los otros monstruos.

“El Kraken de las leyendas es un animal mortal. Suele mantenerse en las profundidades del océano, rodeado de cardúmenes que le sirven como alimento y que, en contraparte, se alimentan de su excremento. El Kraken no tiene que respirar, emerge a la superficie cuando es atraído por la presencia de alimento. En ese caso, puede atacar embarcaciones y devorar hombres después que los barcos son hechos pedazos por su embestida. Sus tentáculos resultan mortales, pudiendo atrapar y llevar las presas hasta su boca”.

Sin embargo, Wallenberg deja en claro que existen “peces más grandes en esos mares”.

Existen animales que superan al Kraken en tamaño alcanzando dimensiones de pequeñas islas, atolones y fiordos. Son tan colosales que sobre sus espaldas crece un ambiente propicio para ser usado como vivienda por seres humanos y toda clase de animales terrestres. Árboles y tierra seca pueden aparecer sobre el dorso de estos seres e incluso pequeñas montañas. No existe duda que se trata de leviatanes”.

Min son på galejan

En nuestros días, los avistamientos sobre krakens y otros monstruos marinos colosales son algo muy extraño, casi inexistente. Aquí hay dos posibles explicaciones: todos estos monstruos inmensos fueron invenciones de marineros y exploradores que necesitaban decorar sus aburridas travesías, o fueron seres prehistóricos que terminaron por extinguirse hace varios siglos.

Sin embargo, la leyenda perdura.

Especiales
  • Maclovio Atenógenes Jul 13, 2017

    Muy buen articulo.

  • MC DJ Jul 13, 2017

    para mi que eran seres prehistoricos

  • yanimeacuerdo prime Jul 14, 2017

    esta chidoooooooooo

  • Tibu Jul 15, 2017

    Yo creo que las profundidades del mar esconden muchas cosas, tal vez existen o se adaptaron a vivir más abajo pues sobre la superficie, el calor les molesta, por eso aparecen solo en las leyendas nordicas, puede que existan aún, deberían invertir los gobiernos en conocer bien nuestro planeta, porque se me hace absurdo buscar vida en otras partes cuando no conocemos la totalidad de nuestro planeta.

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