La corteza terrestre gotea bajo la cordillera de los Andes

Quizá no lo sabías, pero la corteza terrestre gotea al manto de nuestro planeta. Esta viscosidad de la parte más externa de la geosfera se denomina “goteo litosférico”. Es un proceso geológico que sucede hace millones de años, responsable por la apariencia rugosa en la superficie de ciertos lugares.

corteza terrestre gotea(1)

Ahora, gracias a un estudio publicado en la revista Communications Earth & Environment, sabemos que bajo las montañas de los Andes hay goteo litosférico. En esta cordillera de Sudamérica, la corteza de nuestro planeta “gotea” al interior del planeta. Además, la investigación arrojó luz sobre los procesos geológicos al interior de otros mundos vecinos que carecen de placas tectónicas, como Venus o Marte.

La corteza terrestre gotea como la miel.

Cuando la corteza de un planeta rocoso alcanza cierta temperatura, se hace espesa. En ese momento, se forman y liberan “gotas de corteza” que provocan efectos en la superficie circundante. Cuando una gota se forma por debajo, lo hace con tal fuerza que termina hundiendo la superficie y generando una especie de cuenco. Y cuando finalmente cae, la superficie tiende a saltar hacia arriba.

“Como hablamos de una sustancia con alta densidad, esta gotea como miel al interior del planeta y probablemente esté tras de grandes eventos tectónicos en los Andes centrales. Mismos que alteraron la topografía de la superficie en la zona a lo largo de miles de kilómetros. Tanto triturando como alargando la propia corteza superficial”, señala Julia Andersen, autora principal del estudio.

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Cordillera de los Andes Centrales, Salar de Arizaro en Argentina.

Por supuesto, existen muchas incógnitas sobre la respuesta de la superficie al goteo litosférico. Y es que el fenómeno es de reciente interés para los geólogos, sobre todo para los que estudian el altiplano andino. Esta región se formó gracias a una zona de subducción, donde los límites de una placa tectónica se deslizaron bajo los límites de otra placa vecina. Al levantarse esa placa, se formó la cordillera.

Simulación del goteo litosférico.

Al menos en teoría, pues existe evidencia suficiente para creer que la formación de los Andes se dio tras un proceso largo y lento. Mismo que tuvo un impulso considerable en el Cenozoico, el actual período geológico de la tierra que arrancó hace 66 millones de años. Sin embargo, existen ciertos desfases temporales en el levantamiento de la corteza de toda la región, situación inusual en una subducción.

Investigaciones previas sugirieron que el goteo litosférico estaba tras esas inconsistencias, pero no había pruebas sólidas que sostuvieran el argumento. En la investigación más reciente, los geólogos elaboraron un modelo de superficie terrestre y manto superior. A continuación, experimentaron para ver qué sucedía cuando la corteza empezaba a gotear.

experimento goteo litosferico

Insertaron un “catalizador” de goteo en la capa superior del manto y esta terminó empujada lentamente por la gravedad. El proceso se extendió durante varias horas y se fotografió por una cámara de alta resolución. Eventualmente, las imágenes obtenidas de esta simulación se compararon con las características geológicas en ciertas regiones de los Andes.

“Comparamos los resultados de nuestros modelos con los estudios geofísicos y geológicos realizados en los Andes, particularmente en el salar de Arizaro. Encontrando que las alteraciones en la elevación de la superficie causadas por el goteo en nuestros modelos se corresponden con los cambios en la elevación de la cuenca Salar de Arizaro”, sentencia Andersen.

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