Cleptopredación: una nueva forma de obtener alimento en el mundo animal

En Inglaterra, un grupo de investigadores de la Universidad de Portsmouth observó un nuevo método de alimentación en la naturaleza, una nueva estrategia a la que llamaron cleptopredación.

Cratena peregrina

Fotografía: prilfish

Como podrás imaginar por la combinación de las palabras, aparentemente las babosas de mar son los piratas del mundo subacuático. Suelen atacar presas que se acaban de alimentar, y no sólo aprovechan como alimento a las víctimas, sino también la comida que ellas capturaron.

 

Babosas ladronas de comida.

Trevor Willis, el profesor que lideró la investigación, analizó el comportamiento de estos animales a lo largo de la costa siciliana. Estas babosas de mar, reconocibles por sus colores brillantes, viven y se alimentan de colonias de hidroides (Eudendrium) – un súper organismo, familiar lejano de los corales, pólipos individuales que por su parte se alimentan de plancton y pequeños crustáceos.

La especie estudiada es la Cratena peregrina, encontrando que esta especie prefiere comer pólipos que se han alimentado recientemente. Por eso, más de la mitad de la dieta de estas babosas consistía de zooplancton – la presa del pólipo.

Cratena peregrina alimentandose

Cratena peregrina alimentandose. Foto por Alberto Garcia.

La investigación reveló que los animales duplicaron su tasa de ataques en aquellas presas que habían consumido zooplancton comparado con las presas que no habían comido nada.

 

Parasitismo y depredación.

Según lo explica el Dr. Willis, las babosas habitantes del fondo marino están usando a la otra especie como una forma de tener acceso al plancton, que de otra manera no podrían conseguir.

Es un comportamiento distinto al cleptoparasitario – cuando una especie consume presas muertas por otra, como cuando las hienas roban las presas a los leones, por mencionar un ejemplo.

En el caso de las babosas, los depredadores consumen tanto a la propia presa como a las presas que sus víctimas capturaron. Este comportamiento es una combinación de competencia cleptoparasitaria y depredación directa.

 

Una relación compleja.

Los estudios del Dr. Willis iniciaron cuando notó que una especie nativa de su país natal, Nueva Zelanda, aparentemente había evolucionado para vivir y alimentarse de colonias de pólipos con el riesgo de extinguirlas.

babosa de mar

Arch. Daphne Arpa ER. Autore A. Rinaldi.

“Siempre se presentaba el riesgo de que la comida se agotara antes que los animales pudieran reproducirse, lo que no parecía una estrategia particularmente buena. Un compañero de Sicilia tenía información para señalar que esto iba más allá de una simple relación presa-depredador”, cuenta.

Su investigación tenía el objetivo de investigar la forma en que las babosas equilibran la ingesta de alimentos con la preservación de su hábitat. Willis y su equipo analizaron los niveles de isótopos estables de nitrógeno en las babosas, en los pólipos y en el zooplancton, encontrando que las babosas presentaban un nivel significativamente bajo de isótopos de nitrógeno, lo que apuntaba a que los pólipos no eran su única presa. Al contrario, representaban un porcentaje relativamente bajo de su ingesta.

Al consumir una menor cantidad de pólipos e incrementar su ingesta de plancton, las babosas pueden prolongar la vida de la colonia en que viven, alimentándose y sosteniendo su hábitat.

No se sabe cuán generalizado está este comportamiento, pero las investigaciones futuras pueden contribuir a una mejor comprensión de este fenómeno.

Biología
  • BK-201 Nov 6, 2017

    Como siempre la naturaleza es sabia

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