Leyenda de los chaneques


“Yo los vi, compadre. Y no es cosa de que ‘biera’ yo ‘andao’ borracho. Noooo. En mi’meritito’ juicio. Me interné en el monte buscando palos ‘pa’ hacer leña y me ‘jui’ más lejos que de costumbre. Entré por el camino de Solotepec y cuando me di cuenta ya estaba yo en el mero corazón de la selva como que una ‘juerza’ misteriosa me empujó hacia allá”.

¡Qué lugar tan bonito, compadre! con decirle a ‘usté’ que hasta me quité el sombrero en señal de respeto y de miedo también, porque la ‘verdá’ sea dicha me dio miedo compadre, me entró como un escalofrío y hasta calambre me dio. Había un silencio como de muerte. El sol colaba sus rayos entre los espesos árboles y bajaba en tiras de luz esparcidas igual que como las que pintan en las estampas de la Divina Providencia. Los bejucos que colgaban de los árboles parecían culebras que caían hasta el suelo; las flores de pitahaya y lengua de mujer se abrían tan grandes como nunca las había visto y deslumbraban de tan preciosas. Una mancha de pico ‘e canoa rompió el silencio y se paró entre los árboles, pintándolos más con el arcoiris de sus picos.

Ay compadre, qué cosa tan bonita…. un airecito suave, blandito, se pegaba al cuerpo como acariciándolo, y las mariposas, ‘desas grandototas’ azules que poco se ven en el pueblo, pintaban el aire con su polvo brillante azul turquesa. Con decirle a ‘usté’, compadre, que hasta me olvidé de a lo que iba. Me acurruqué junto aun tronco viejo y me quedé mirando, mirando esa bendición de Dios. Pero tuve que volver a mis cabales, compadre, porque la ‘necesidá’ obliga… ya le digo a ‘usté’ que iba a cortar leña y empecé con el primer tronco seco que estaba más cerca de mí. Ya ‘bía’ yo ‘levantao’ el machete, compadre, cuando oí unos quejidos como de criatura enferma; muchos compadre, muchísimos, en coro, como si les estuvieran dando tormento… los sentí tan pegados a mis oídos que parecía que se me venían encima, apretados y juntos como un zumbido de avispas. Entonces mi miedo aumentó.

Dejé ‘tirao’ el machete y salí despavorido…. corrí como mejor pude, abriendo brecha entre el monte con mi propio cuerpo. Corrí, corrí, compadre, como alma que lleva el diablo, y va ‘usté’ a creer, compadre, que el ruido ya no era de llanto sino de risas… eran risas, compadre, carcajadas que aumentaban a medida que yo más corría. Entonces cavilé -han de ser los cabrones chaneques que me quieren jugar una mala pasada- y procuré calmarme a ver si ellos también se calmaban. Ya no corría; caminé con ‘tranquilidá’ buscando encontrar algún camino, pero cuando me di cuenta ya andaba por la laguna encantada.

Usté cre’, compadre… las risas no paraban, y yo vueltas y vueltas sin poder llegar a ninguna parte, volviendo siempre al mismo lugar. Con decirle a ‘usté’ que hasta me caí varias veces y andaba ya todo ‘ensangrentao’. Ya estaba yo apunto de tirarme a la laguna de puro desespero, compadre, porque ya estaba empezando a hacerse de noche, cuando vi, primero sus ojos como tizones encendidos entre la ramazón, y después sus cuerpos, compadre, viejos como tronco de árbol viejo, con reflejos verdes como ramas verdes, pero no alcancé a verlos mejor porque la oscuridad ya había apretado. Entonces me acordé de que mi ‘amá’ me había dicho que lo que hay que hacer cuando lo atrapan a uno los chaneques es gritar tres veces Juan, pero con ganas, como ‘pa’ , conjurar el hechizo. Grité con ‘juerza’: ¡Juan! ¡Juan! ¡Juan! y de pronto como que todo se me aclaró; ya no era de noche como creía; las risas se callaron… empecé a caminar… todo se me volvió conocido otra vez, y ‘jue’ así como pude dar con el camino, compadre. Cuando llegué a la laguna bebí bastante agua ‘pa’ enjuagarme el susto, me zambullí con todo y ropa, y cuando salí, sentí como si el mismo San Juan Bautista me hubiera bautizado con su agua bendita, porque se me borró el hechizo y me olvidé de todo lo que me había pasado, compadre.

Tomas Uscanga Constantino – “De Tierra y Agua: Narraciones, mitos y leyendas de Catemaco”.

escrito por Hery Emmanuel  hace 1114 días

5 comentarios

Búsquedas: chaneques reales videos, cuentos de chaneques, fotos de chaneques reales, leyenda de los chaneques, los chaneques leyenda, los chaneques reales, videos chaneques verdaderos

4 comentarios… add one

Deja un comentario

*



Anuncios

Destacados

El Chavo del 8 infierno

El Chavo del 8 infierno

El Chavo del 8 sin duda es una de las series más populares de América…

8 hechos curiosos de la marihuana.

8 hechos curiosos de la marihuana.

De forma regular publico contenido relacionado con el tema de la marihuana y a veces…

Hotel Intercontinental Shimao, una maravilla arquitectónica

Hotel Intercontinental Shimao, una maravilla arquitectónica

Hace algunos años, la empresa de ingeniería británica Atkins propuso un diseño elegante para la…

Color y forma de los sentimientos

Color y forma de los sentimientos

Emotionally}Vague es un proyecto de investigación sobre el cuerpo humano y sus reacciones a las…

20 mentiras más comunes en Facebook

20 mentiras más comunes en Facebook

En la siguiente lista podemos encontrar las 20 mentiras “más comunes” publicadas en cualquier red…

Maquina del tiempo

PUMA evoSPEED

PUMA evoSPEED

Herzogenaurach, Alemania, (23 Mayo 2012) – PUMA se enorgullece en presentar evoSPEED, la colección deportiva…

Fotografías: azotados por el viento en la cara

Fotografías: azotados por el viento en la cara

Estas curiosas e hilarantes series de fotografías son obra del fotógrafo lituano Tadao Cern, quien…

La Vuelta al Mundo – Calle 13

La Vuelta al Mundo – Calle 13

Letra y video de la canción La Vuelta al Mundo de Calle 13. No me…

Padres en una lavandería

De padres malos e irresponsables hemos visto cantidad en marcianos, pero estos sin duda se…

Leap, adiós al ratón y el teclado

Leap, adiós al ratón y el teclado

El Leap es un pequeño periférico USB del tamaño de un iPod que crea un…

‘Rinsers’ profesionales buscan hombres generosos en Internet

‘Rinsers’ profesionales buscan hombres generosos en Internet

Las buscadoras de oro han estado acechando durante siglos, pero de acuerdo a un documental…

Buscador