¿Cómo era el entrenamiento de un ninja?

Entre los siglos XV y XVII los “shinobi” – término utilizado para referirse a un tipo de “ladrón” en japonés– practicaban el camuflaje, sabotaje y asesinato en el medio del bosque. Estos hombres tenían su hogar en villas situadas en las montañas, donde podían entrenarse discretamente.

ninja

Existían grandes clases de guerreros, y las técnicas eran pasadas de generación en generación dentro de la misma familia”, afirma Stephen Turnbull, un especialista en historia militar de Japón.

Era común que los ninjas – término adoptado en Occidente por ser más fácil de pronunciar– fueran contratados por un señor feudal para eliminar rivales sin levantar sospechas. Fue en este tipo de ambiente que estos guerreros subsistieron durante dos siglos. A partir del siglo XIX, comenzaron a surgir leyendas que hablaban de estos espías nipones – en las leyendas los guerreros eran capaces de volar, caminar sobre el agua y volverse invisibles. Sería esta misma descripción la que el cine adoptaría para fabricar una nueva imagen de los centenarios guerreros.

 

Escalada ligera.

Desde muy temprana edad, el ninja era entrenado para actuar infiltrado, ejecutar atentados y, según la leyenda, controlar a la naturaleza. Los ninjas eran maestros en escalar muros altos de forma ágil y silenciosa. Se poyaban unos a otros y empleaban trozos de bambú atado por una cuerda (Kagi y Kama). El dispositivo era flexible, pero resistía cuando era estirado. También lograban caminar sobre el agua plantando sus pies en flotadores anchos e improvisando con remos hechos con trozos de madera

Kagi y Kama

Genin.

Los aprendices eran adolescentes y jóvenes, que tenían entrenamiento desde que eran niños. Practicaban las acciones más simples de camuflaje y auxiliaban a los ninjas más viejos en invasiones y batallas.

Chunin.

Entrenados por los Jonins, lideraban las acciones más difíciles y entrenaban a los aprendices (Genins). Comandaban las misiones y eran responsables por ejecutar las estrategias de los Jonins.

Jonin.

Se trataba de la clase más experimentada. Entrenaban a los mejores luchadores y supervisaban las lecciones que se impartían a los jóvenes. Planeaban invasiones y ataques, pero raramente se involucraban de forma personal en las misiones.

 

Referencias:

Ninja: Spirit of the Shadow Warrior, de Stephen K. Hayes, Bill Griffeth y Gregory Lee

Ninja, The Shadow Warrior, de Joel Levy

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