Bhanbhagta Gurung – súper soldados

En pocas palabras, Bhanbhagta Gurung fue uno de los soldados más valientes que sirvió en la Segunda Guerra Mundial. Su increíble historia narra las hazañas de un hombre que se las arregló para despejar cinco posiciones fortificadas totalmente solo y con nada más que una bayoneta, algunas granadas, una piedra y una lluvia de balas dirigida hacia él en todo momento.

Bhanbhagta_Gurung

Antes que nada, debemos aclarar que existe cierta confusión respecto a la correcta escritura de su primer nombre. Mientras que algunos refieren su nombre como “Bhanbhagta”, otros dicen que es “Bhanubhakta”. Tomando en cuenta esto, emplearemos el nombre que aparece en el registro de la Cruz Victoria “Havildar Bhanbhagta Gurung” (donde la primera palabra es su rango y la última el nombre de su tribu).

Poco se sabe sobre los primeros años de vida de Bhanbhagta, a excepción de que llegó al mundo en un pequeño pueblo nepalí llamado Phalpu el mes de septiembre de 1921. A los 18 años, en 1940, Bhanbhagta se unió a la armada británica un par de meses después de que se desatara aquel infierno que conoceríamos como la Segunda Guerra Mundial, época en que fue asignado al “2nd King Edward VII’s Own Gurkha Rifles” un regimiento de fusileros conocido popularmente como The Sirmoor Rifles.

El término Gurkhas, o Gorkhas, se utilizaba comúnmente para llamar a los soldados británicos que habían sido reclutados en India o Nepal. La palabra proviene un guerrero hindú llamado Guru Gorkhanath cuyos seguidores fundaron la dinastía Gorkha que a su vez dio origen a Nepal en el siglo XX. Los Gurkhas británicos nacieron a partir de la Guerra anglo-nepalesa de 1814, un conflicto en el que los soldados británicos fueron impresionados y aterrorizados por los soldados que les hicieron frente. En 1816 esta guerra llegó a su fin y Gran Bretaña vio una oportunidad inigualable para para incrementar su ejército, por lo que ofreció a estos soldados nepalís la oportunidad de enlistarse como voluntarios en su ejército, llamándolos colectivamente Gurkhas, un término que aún se encuentra vigente independientemente de la zona de origen del soldado nepalés.

gurkhas britanicos

En el año de 1943, Bhanbhagta vio acción en batalla por primera vez desde su ingreso al ejército cuando peleó junto a miles de otros soldados tras las líneas enemigas en Birmania. En este lapso, Bhanbhagta pasó de ser un fusilero a obtener el rango de Naik (lo que vendría siendo un cabo). Pero en 1944 lo volvieron a degradar a fusilero después que su comandante le ordenó patrullar un área equivocada negándose a aceptar que había cometido un error, echándole la culpa de la equivocación a Bhanbhagta.

El episodio heroico de Bhanbhagta llegaría unos meses después, el 5 de marzo de 1945, cuando asaltó cinco trincheras japonesas en condiciones de fuego pesado y sin municiones en su arma. Bhanbhagta formaba parte de un pelotón al que se le había encomendado tomar una colina popularmente conocida como “Snowdon East”. Este lugar era un punto estratégico que había caído en manos de los japoneses, mismos que habían aniquilado a aproximadamente la mitad de la compañía Gurkha cuando los nepalíes se quedaron sin balas y se vieron obligados a intentar penetrar las líneas enemigas con nada más que cuchillos y bajo una tempestad interminable de balas. Al pelotón de Bhanbhagta se le ordenó tomar la colina “sin importar las consecuencias”. Aparentemente Bhanbhagta se tomó esta orden de forma muy literal.

Bhanbhagta_Gurung medallas

Mientras Bhanbhagta y sus compañeros avanzaban a la posición, fueron descubiertos e inicialmente inmovilizados con ráfagas de ametralladora y fuego de mortero. Debido a la proximidad con las tropas enemigas, un apoyo de artillería amiga era algo inviable. Habían quedado atrapados. Como si esto no fuera suficiente, un francotirador apostado a unos 75 metros al sur sobre la copa de un árbol empezó a eliminar a los compañeros de Bhanbhagta de uno por uno. Bhanbhagta notó que era imposible lograr un tiro limpio si seguía acostado, así que se levantó (mientras recibía cariño desde varias posiciones enemigas) y logró derribar al francotirador. Ese fue el punto donde el nepalí dijo “hoy es mi día”.

A continuación hizo una señal a sus hombres para que lo siguieran mientras ascendía por la colina en medio del incesante fuego enemigo. Algunos Gurkhas perecieron miserablemente en el intento y, nuevamente, los hombres restantes del pelotón habían quedado inmovilizados.

No queriendo que lo recordaran como un idiota que se sentó a esperar una muerte miserable, Bhanbhagta corrió como un diablo hasta la trinchera enemiga más próxima y eliminó rápidamente a todo aquello que respiraba en el interior con una par de granadas bien dispuestas. Viendo que recibía la gracia de Shiva, se envalentonó a la segunda trinchera enemiga y eliminó a los soldados en su interior con nada más que su bayoneta. Después, Bhanbhagta se dirigió a otras dos posiciones y las embarró con su salsa especial de granadas y bayonetas.

Vale la pena recordar que todo esto tenía lugar mientras Bhanbhagta era el objetivo de ráfagas de ametralladora prácticamente a quemarropa, particularmente en esa última posición que se encontraba un poco más arriba.

Bhanbhagta estaba decidido a tomar esa última posición, era un pequeño bunker desde donde un artillero escupía fuego intenso que diezmaba ferozmente a los Gurkhas. Bhanbhagta se las arregló para subir al techo del bunker sin recibir ningún disparo y, como se había quedado sin granadas explosivas, arrojó dos granadas de humo por la abertura desde donde disparaba la ametralladora. Los japoneses salieron aturdidos y Bhanbhagta se abalanzó sobre ellos como perro tras un hueso. Con su kukri (una especie de espada curva parecida a un machete) despachó a dos. Luego se dirigió al nido de ametralladora, donde mató al operador con una piedra pues el espacio era tan pequeño que no podía utilizar su kukri.

kukri armas

Bhanbhagta y sus compañeros tomaron las posiciones de ametralladora y lograron resistir el contragolpe enemigo, demostrando que si seguían adelante lo último que verían era la cara de un Gurkha. Y esto es verdad, los Gurkhas son temidos y respetados por igual gracias a actos como los de Bhanbhagta – son feroces y valientes en combate.

Cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial, los superiores de Bhanbhagta intentaron, sin éxito, convencerle de seguir sirviendo al ejército. Bhanbhagta tenía cosas más importantes que hacer que danzar con la muerte, y entre esas cosas se incluía una madre anciana y una familia joven a la que debía sacar adelante. Antes de dejar el ejército, a Bhanbhagta le restituyeron el rango de Naik cuando se supo que aquel error no había sido culpa suya. Además se le otorgó de forma honoraria el rango de Havildar (sargento) por razones que está demás indicar. Dejó de existir un primer día de marzo del 2008, a los 86 años de edad.

Fuentes:
Till Memory Serves: Victoria Cross Winners of India | Telegraph | theguardian

Historia

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  • juan pablo Oct 21, 2015

    La mejor de todas las secciones y hace meses que no lo publicaban… ojalá continúen con más.

    Obvio las Marcianadas son la número uno

    Felicidades por la mejor página.

  • Kaiser Diavolo Oct 21, 2015

    ya se extrañaba la seccion…

  • tu gfa Oct 21, 2015

    esta nota es de lo mejor de la sección de soldados, esta mejor la narración y la continuidad de la historia.

  • yo mero Oct 21, 2015

    Super Soldados!! gracias Hery ya se extranaba esta seccion

  • jman86 Oct 21, 2015

    Gracias.

  • antonio Oct 21, 2015

    esos nepalis, son unos loquillos

  • Jaocagomez Oct 21, 2015

    me lo imagino corriendo en putiza evitando balas y con un cuchillo en la mano ( y 4 granadas, 2 de humo y 2 explosivas)

  • Anh Khan Oct 21, 2015

    ¡Gloria a la gran diosa Kali, los gurkas se acercan!

    Yo hubiera utilizado a los yaquis para funciones muy similares. El gobierno ha estado secuestrado por pendejps desde la Colonia.

    Hay un tema sobre unidades de elite en defensa mexico activoforo, y se hace una mención de los gurkas, de los sijs y de los selous scouts.

  • kabutomar Oct 22, 2015

    Vaya, no llevo mucho tiempo siguiendo a la página apenas un quimestre ni recuerdo como vine a dar… no me animaba a comentar he visto muchos post los que mas me encantaron fueron de los asesinos seriales y los “super soldados” 2 de los que mas me impactaron y me hicieron sentir tanto respeto fueron la historia del franco tirador “muerte blanca” y del “capitan america” verdadero..si ese gringo de 160 cm que nadie daba nada de el.. fueron geniales… animo a que sigan subiendo mas post de super soldados son hombres que merecen el mas grande respeto y al menos memoria. 86 años de edad una larga vida para un hombre duro.

  • Facs Oct 22, 2015

    Que bueno que salio esta intresante seccion !!!

  • Chilango Regio Oct 22, 2015

    A Chuck Norris le gusta esto… y la salsa especial de granadas y bayonetas.

  • Jairo Oct 23, 2015

    Lo que se me hace raro en estos relatos de “super soldados” es que casi con los dientes matan a sus enemigos y me pregunto yo: que no podian recoger las armas enemigas o tambien los agarro sin balas?
    fuera de eso es bueno.

  • Javier Ene 30, 2016

    Excelente artículo. Sólo una aclaración. El kukri no es una espada. Es un cuchillo de uso tradicional en Nepal. Antiguamente se utilizaba para decapitar. Actualmente forma parte del atuendo tradicional masculino en ocasiones especiales como bodas y funerales. Los gurkhas preferirían renunciar a un fusil o metralleta pero nunca a este cuchillo pues además se considera símbolo de virilidad, un arma para matar cara a cara, no con robots o misiles teleguiados, sin arriesgar nada.

  • Javier Ene 31, 2016

    El kukri es un cuchillo para combate cuerpo a cuerpo. Los gurkhas tienen en alta estima el valor personal y desprecian a quien no lo demuestra (a diferencia de otros que prefieren usar robots o cohetes guiados para masacrar a distancia y sin arriesgarse). Por eso, los monarcas británicos, nada tarugos, los hicieron parte de la guardia real del palacio de Buckingham.

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