¿Eres una persona émpata?

Las personas émpatas son aquellas capaces de percibir y verse afectadas por la energía de otros individuos, captando sentimientos e intenciones ajenas de una forma intuitiva. Me parece importante aclarar que el abordaje de este artículo se hace desde un punto de vista espiritual y no científico.

abuela contando historias

Nadie aprende a ser émpata. Es una característica natural que hace a las personas más receptivas a las emociones y dolores de los demás, también las vuelve más vulnerables respecto a las energías negativas. Las personas émpatas suelen dar prioridad a los rasgos positivos de los demás y normalmente se expresan bien, también tienen mucha facilidad para hablar sobre los sentimientos. Por otra parte, cuando captan mucha energía negativa en su entorno pueden volverse callados y enojones.

Por ejemplo, para una persona émpata ver un exceso de violencia en películas y programas de televisión puede ser algo muy estresante, dado que se ve afectada por el sufrimiento ajeno. Los seres émpatas por lo general se sienten cansados y agitados en medio de una multitud, pues de forma involuntaria perciben el exceso de energías allí presentes. Una manifestación es el último lugar donde un émpata podría estar.

 

Creatividad y empatía.

Los émpatas suelen ser generosos, pero cuando se obligan a convivir con gente egoísta, que se cree el ombligo del mundo, pueden llegar a sentirse mal. Generalmente son buenos escuchando y disfrutan aprendiendo de los demás, pero pueden irritarse con aquellas personas incapaces de entender sus puntos de vista.

mujer rezando

Los émpatas suelen ser creativos y dotados de dones artísticos. Muchos émpatas son buenos actores. Suelen escapar a los excesos de la rutina. Para ellos, hacer algo que no disfruten no es una posibilidad válida y cuando se limitan en el ámbito de la creatividad se sienten muy afectados. Acorralar a un émpata a través de un sentimiento de culpa lo hará muy infeliz. Muchas personas consideran a los émpatas perezosos dado que no logran encajar en esquemas muy estrictos, donde su libertad se ve comprometida. No se sienten cómodos con el exceso de reglas y la formalidad.

Todo aquello que va contra sus sentimientos parece una mentira y los émpatas están enamorados de la verdad. Al final, todas sus acciones deben tener sentido y un fuerte significado. Los émpatas suelen interesarse por todo tipo de cura emocional y espiritual. Tienen facilidad para notar cuando alguien está hablando de una cosa y sintiendo otra. Perciben la falta de honestidad, pero muchos suelen bloquear esta percepción por su incapacidad para aceptar que una persona amada está siendo falsa.

Debido a que captan muchas energías ajenas pueden vivir cansados y ser diagnosticados con fatiga crónica o fibromialgia. Los émpatas siempre buscan el conocimiento y cuando se aburren se vuelven distraídos. Les encanta soñar despiertos y prefieren comprar objetos nuevos que no carguen energías ajenas.

 

Sensibilidad de los émpatas.

Algunos émpatas más sensibles pueden incluso percibir si alguien está pensando algo malo sobre ellos. Algunos dejan de consumir carne, aunque disfruten su sabor, por su capacidad para captar el sufrimiento del animal al morir. Hablando de animales, los émpatas generalmente disfrutan de estos. Incluso cuando no tienen mascotas, los respetan mucho. Por ejemplo, muchos émpatas prefieren no tener un perro por habitar un espacio pequeño y creer que el animal necesita de espacio para ser feliz.

 

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Los émpatas se vuelcan sobre los oprimidos y tienden a sentir compasión por los que sufren. Incluso pueden absorber el dolor de otras personas. Generalmente los émpatas son elegidos para escuchar las penas, incluso de personas extrañas, convirtiéndose en un receptáculo de problemas y angustias diversas. Los émpatas deben cuidarse de los vicios. En muchos casos pueden aferrarse a uno para liberarse de las energías negativas. Por ejemplo, algunos émpatas pueden volverse alcohólicos. Y aunque muchos no llegan a caer en el vicio, beben con mucha frecuencia.

Estas características son apenas algunos de los rasgos de un émpata. Existen más. Para que alguien sea considerado un émpata debe identificarse con gran parte de los rasgos aquí presentados.

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