Los Yakuza en Japón personalizan Lamborghinis de una forma enferma

El “arte” del grupo japonés de organizaciones criminales formó parte de un documental en el que muestran sus excéntricas modificaciones. Si crees que un Lamborghini no es lo suficiente como para llamar la atención de medio mundo, ¿qué tal bañarlo en cromo y forrarlo con estrobos y luces LED coloridas?

Lamborghini modificado tuning

Es justo lo que pasa con este grupo de los Yakuza (miembros de una legendaria y gigantesca organización criminal con sede en Japón) que se pasea por la ciudad de Tokio presumiendo las aberraciones que han hecho a sus costosos súper deportivos.

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Los Yakuza por Aston Kusters

Los Yakuza por Aston Kusters (1)

Anton Kusters es uno de los pocos fotógrafos que ha logrado infiltrarse en la mafia japonesa, los famosos Yakuza. El artista de origen Belga con residencia en Hasselt una ciudad situada al norte de Belgica acaba de publicar una segunda edición de su libro ODO YAKUZA TOKIO.

Kusters empezó su investigación en 2008 con su proyecto 893-Yakuza. Su intención era infiltrarse en la mafia que solo hemos podido conocer en las películas y las novelas, pero de la cual existe muy poca o ninguna evidencia. Incluso se las arreglo para fotografiar los tatuajes siempre ocultos de los mafiosos japoneses, un sinónimo de la actividad ilegal y prohibición de entrada a los lugares públicos como piscinas y gimnasios.

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El terrible crimen de Junko Furuta

Junko Furuta nació en 1972 en Saitama, prefectura de Misato (Japón). Hija de una familia de trabajadores japoneses, su humilde origen no le impidió sobresalir en las diversas actividades que realizaba. Era una estudiante destacada y cultivaba un amplio número de amistades entre sus compañeras de colegio y algunos vecinos.

No era igual con sus compañeros; muchos de ellos guardaban resentimiento por Furuta, ya que era una chica sencilla que no participaba de algunas de las diversiones que ellos acostumbraban. No quería relacionarse sexualmente con ninguno de ellos, ni siquiera tenía novio, no consumía alcohol ni drogas, y no frecuentaba los sitios de diversión de los que ellos gustaban.

Saltó a la historia cuando fue brutalmente secuestrada, torturada, violada y asesinada por cuatro estudiantes del mismo colegio en noviembre de 1988 en Japón, el caso fue ampliamente publicitado debido a la crudeza del evento y el sadismo tan terrible que fue perpetrado.

En noviembre de 1988, cuatro jóvenes (Miyano Hiroshi, 18 años en el momento del crimen; Jo Kamisaku -apellido adoptado tras su salida de prisión, de 17, Minato Nobuharu, de 16; y Watanabe Yasushi de 17) de Tokio raptaron y escondieron a Junko Furuta, una estudiante de bachillerato de su mismo instituto en la prefectura de Saitama (Misato) durante 44 días. El cautiverio de Furuta tuvo lugar en el domicilio de los padres de Nobuharu.

Para evitar una investigación policial, Hiroshi obligó a Furuta a llamar a sus padres y fingir que había huido de casa, pero que se encontraba con «un amigo» y no corría peligro. Asimismo, la extorsionó para que se hiciera pasar por la novia de uno de los chicos cuando los padres se encontraban en casa. Sin embargo, cuando se aseguró de que los padres no llamarían a la policía, abandonó el pretexto. Furuta intentó escapar en diversas ocasiones y pidió ayuda a los padres más de una vez, pero ellos no hicieron nada por temor a las amenazas de Hiroshi. En esa época, Hiroshi era un líder de la baja yakuza y presumía de poder utilizar sus contactos para matar a cualquiera que tratase de intervenir.

Según las declaraciones de los jóvenes en el juicio, los cuatro violaron y vejaron a Furuta de diversas maneras. Entre ellas, figuran la introducción de cuerpos extraños -incluyendo una barra de hierro- en su vagina, obligarla a beber su propia orina, alimentarla con cucarachas, inserción de artefactos pirotécnicos en su recto y posteriormente prenderlos, forzar a Furuta a masturbarse, amputación de un pezón con unos alicates, tirarle mancuernas al estómago y quemarla con cigarros y mecheros (Una de esas quemaduras fue un castigo por intentar llamar a la policía). La situación llegó a tal punto que, según las declaraciones de uno de ellos, «le llevaba más de una hora arrastrarse escaleras abajo para ir al baño«. También señalaron que «probablemente unas cien personas» sabían que Furuta estaba allí prisionera, pero no está claro si esto significa que estuvieron allí durante el cautiverio de la joven o si participaron en las violaciones y abusos. Cuando los jóvenes se negaron a dejarla ir, ella suplicó en diversas ocasiones que «la mataran y siguieran con su vida.«

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Las mayores mafias del mundo.

1. Yardies (Jamaica)

Jamaica Yardies fueron los jamaiquinos que emigraron a Gran Bretaña en 1950. Ellos estuvieron involucrados en la violencia de pandillas y llegaron a ser conocido como Yardies. Llevan a cabo actividades del crimen organizado como tráfico de drogas y armas. Ellos no han tratado de infiltrarse en el sistema de aplicación de la ley por lo que no se consideran tan fuertes como otros grupos de la mafia. Todos los delitos implican el uso de armas de fuego cuyo uso está estrictamente controlado en Gran Bretaña.

2.La mafia albanesa

La mafia albanesa se compone de un gran número de organizaciones delictivas que tienen su sede en Albania. Entre los países en que están activos se encuentra EE.UU. y regiones de Europa también. Se dice que la mafia albanesa se extendió a nivel internacional en la década de 1980. El crimen organizado prevalecido en Albania desde el siglo XV. En los Estados Unidos y Reino Unido, donde desarrollan sus actividades de prostitución y tráfico de drogas, son conocidos por sus violentas venganzas.

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