¿Por qué usamos el horario de verano?

En la Edad Media, la rutina nocturna de los humanos era distinta a la actualidad. Poco después que el Sol se ponía en el horizonte, los campesinos iban a dormir. Sin embargo, entre la medianoche y las dos de la madrugada despertaban un par de horas. En este lapso comían, intimaban, meditaban sobre su vida e incluso rezaban oraciones compuestas específicamente para esta parte de la madrugada.

via lactea en la oscuridad

A continuación, regresaban a la cama para una segunda fase de sueño que se extendía durante cuatro horas y se levantaban para iniciar sus actividades con la alborada. Roger Ekirch, historiador de la Universidad Estatal de Virginia, en Estados Unidos, investigó durante 16 años las noches del mundo Occidental en la época preindustrial. Su trabajo compila más de medio millar de menciones a esta dinámica del sueño de dos fases, incluida una en la célebre novela Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra. En resumen, esta era la forma normal de dormir.

El sueño de dos etapas del pasado.

Los europeos dejaron de practicar el sueño en dos fases a partir del siglo XVII, cuando la iluminación pública se apoderó de metrópolis como París y Amsterdam. Mantenerse despierto hasta altas horas de la noche pasó a considerarse un hábito encantador entre la élite urbana. Los que regresaban a casa a la hora en que empezaría el segundo sueño experimentaban un solo sueño.

Sin embargo, para los pobres las noches en dos etapas se terminarían con la llegada de la Revolución Industrial, en el siglo XVIII. En algunas ciudades europeas se hizo costumbre pagar a los policías una propina por golpear con los bastones las puertas de los trabajadores que habitaban en los suburbios. Había nacido el despertador, y los ciclos de la civilización fueron perdiendo su vínculo con los ciclos astronómicos.

retrato de Benjamin Franklin
Benjamin Franklin

En 1784, el héroe de la independencia estadounidense Benjamin Franklin se dio cuenta que había mucha luz natural desperdiciada al inicio de la mañana, pues buena parte de las personas seguían durmiendo. Sin embargo, cuando el día terminaba se mantenían varias horas despiertas tras la puesta del Sol, consumiendo toneladas de velas para mantenerse iluminados.

Las primeras propuestas para el horario de verano.

Desde una perspectiva económica, era un desperdicio enorme. ¿Y si existiera una forma de hacer que el reloj de un día se atrasara respecto al día astronómico, transfiriendo la luz de la mañana a la noche? Hizo algunos cálculos rápidos y determinó que, tan sólo en París, se ahorrarían 96 millones de Libras de Tours (la moneda francesa de la época) en cera de vela.

La propuesta quedó en el limbo. Sería en 1895 que el biólogo neozelandés George Hudson propondría el horario de verano de la forma en que lo conocemos hoy, pero con un ajuste de dos horas. De hecho, Hudson buscaba un poco más de tiempo al final de la tarde para salir a cazar insectos. La idea sería implementada en la Alemania de 1916, en el marco de la Primera Guerra Mundial, donde buscaban que la población civil economizara energía para destinarla a fines militares.

puesta del sol

Otros países copiaron la idea en la época, pero la adopción de esta medida creció todavía más en la década de 1970, durante la crisis del petróleo. Y es que buena parte de la energía eléctrica se producía en generadores que funcionaban con diésel.

Una medida poco útil y sin razón.

Potencias mundiales, como Rusia y China, han abandonado el horario de verano en las últimas décadas. Sin embargo, un 60% de los países, donde se estima que habitan 1,500 millones de personas, todavía se rigen por la medida. Los únicos países que nunca implementaron este cambio en el horario fueron aquellos próximos a la línea ecuatorial, donde noches y días tienen la misma duración durante todo el año. En México, el nuevo horario de verano empezó a aplicarse de forma regular en 1996, aunque algunos estados y comunidades no participan.

Sin embargo, es la realidad que debemos afrontar la mayoría de mexicanos por decisión del gobierno, aunque existan multitud de argumentos contrarios. Un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Míchigan, Estados Unidos, analizó más de medio millón de accidentes con operarios reportados a la Mine Safety and Health Administration (un órgano gubernamental que se encarga de regular las condiciones de trabajo en la minería) entre 1983 y 2006.

Encontraron algo muy interesante: las probabilidades de que un trabajador resulte herido un lunes tras el cambio de horario se incrementan hasta 3.6 veces. En una oficina no hay accidentes que lamentar, pero la falta de concentración se traduce en una caída en la productividad. Perder una hora de sueño es un golpe duro.

seattle super luna

En 2014, investigadores de la Universidad de Colorado concluyeron que, en los seis primeros días tras el cambio de horario, los accidentes automovilísticos incrementaron un 6.3% a lo largo de una década. También estimaron que la vida de 171 peatones y 195 ocupantes de automóviles se salvarían si no existiera el horario de verano. Por si fuera poco, los derrames aumentan su frecuencia hasta en un 8% en los días que preceden al reajuste del reloj.

El horario de verano y la economía de energía.

¿Y qué hay sobre la economía de energía? Desde la popularización del aire acondicionado, los picos de consumo en la energía eléctrica suelen producirse en horario de oficina, entre las 2:00 p.m. y 3:00 p.m. cuando el aire está muy caliente. Y no por las tardes, cuando la mayoría se retira a sus hogares. Por si fuera poco, los que disponen de un aire acondicionado en su propiedad suelen encenderlo desde la medianoche hasta las 7 de la mañana en las calurosas noches de verano.

George Hudson
George Hudson en 1929.

De hecho, algunos estudios han demostrado que el horario de verano empeora la cuenta de energía eléctrica. En Indiana, Estados Unidos, observaron un aumento de US$ 9 millones en el gasto de los consumidores. Hablamos de US$ 1.3 dólares por habitante, que parece poco pero no olvidemos que hablamos de una medida que se implementó, precisamente, para economizar.

Desde una perspectiva técnica, el horario de verano ha perdido sentido. Mantenerlo es una cuestión cultural. Los que suelen llegar a casa muy tarde lo ven con buenos ojos, mientras los que se despiertan muy temprano tienden a rechazarlo.

En el artículo científico donde justificaba la implementación de esta medida, George Hudson escribió: «un extenso periodo de ocio a la luz del día estará disponible para los grillos, jardinería, ciclismo y cualquier otro pasatiempo».

8 comentarios en “¿Por qué usamos el horario de verano?”

  1. Serviría si trabajáramos con respecto a la luz solar, pero en la empresas el horario se encuentra establecido y las jornadas son tan largas que la luz que ahorras en la tarde la empleas en la mañana porque uno se tiene que levantar antes de que salga el sol…

  2. No sirve, las mentiras del gobierno, la luz que «ahorras» de mañana la ocupas en la noche y viceversa cuando cambian, lo que si es verdad que cuando oscurece mas tarde trabajas mas horas en la empresa por que parece mas temprano y eso es lo que si les conviene, horas extras gratis, y no quiere decir que las paguen en Mexico, aquí no existe

  3. Excelente artículo, Herny. Hay un pequeño error en la fecha en que George Hudson propuso el cambio de horario: dice 1985 y debe decir 1895.
    Saludos,
    Andrés.

  4. Es cuestión cultural. Hay quienes creen que solo los ricos se benefician de esto, hay quienes creen que el gobierno es el beneficiado con el sistema y en cambio otros creen que es una ayuda para el calentamiento global y que el beneficio esta en productividad de uno.
    A mi me da igual, ya que en mi trabajo sea la hora que sea, siempre hay trafico, y hay veces que tengo que entrar a las 6am, 7am y salir entre las 5pm y las 9pm.

  5. pues a mi me gusta mas el horario de verano, trabajo de 9am a 6 pm, con el horario de verano me da almenos 1.5 horas mas de luz en la tarde, y con ninguno de los dos gasto luz por la mañana. ahora que cambia, saldré del trabajo y estará empezando a oscurecer lo que me hara gastar mas en luz.

Deja un comentario