La macabra leyenda de la Siguanaba

La Siguanaba es el ente que protagoniza una aterradora leyenda surgida en el antiguo folclor de Centroamérica. Una historia tan vieja que su verdadero origen terminó perdido en los escalones del tiempo. ¿Pero, qué o quién es la Siguanaba? Para que entres en contexto te contaremos una pequeña historia: imagina que eres esa clase de hombre fiestero y alcohólico al que le fascina la noche y se cree todo un Casanova.

Siguanaba Leyenda(1)

Llevas un estilo de vida bohemio y lo único que te preocupa es obtener placer y felicidad. Nada importa más que tus deseos y estás dispuesto a pagar el precio que sea para cumplirlos. Como muchas otras noches, esta no es diferente y tras satisfacer los vicios y placeres carnales te diriges a tu hogar para descansar. Allí está tu esposa, esperándote. Una mujer dócil y bella que pasó toda la noche en vela por tu ausencia.

Para variar, ni siquiera te importa. Aunque se trate de una dama de buenos sentimientos que conserva sus caderas anchas y pechos firmes. Te limitas a sonreír de forma burlona con su imagen en tu mente. De alguna forma, te produce un extraño placer tener a una esclava por esposa.

Siguanaba que castiga a los hombres.

De repente, en aquel camino de terracería que dirige hasta la finca donde vives se aparece una mujer. Su impecable vestido blanco contrasta con la oscuridad de la tierra. Además, su larga cabellera y pronunciadas curvas te resultan agradables y magnéticas. Aún de espaldas, murmura: “ayúdame, por favor… necesito ayuda”.

En ese instante te sientes el hombre más afortunado del planeta, y la enorme sonrisa sobre tu rostro no deja lugar a dudas. Te acomodas la chamarra, sacudes el polvo de tu pantalón y con una mano te acomodas el pelo. Planeas una de esas aproximaciones suaves y astutas que tan bien te resultaron en el pasado.

mujer fantasma

Con toda malicia, abrazas a la mujer por la espalda sin verle el rostro y le dices: “tranquila, aquí estoy para ti. Ya no te preocupes”.

Ayúdame, Ayuda, Ayúdameeeeeeeeeeeee”.

Finalmente se da vuelta y en ese instante te percatas de que no tiene un rostro humano. Su cabeza asemeja más a la de un caballo, completamente deformada, ensangrentada, con una boca repleta de dientes negros entre los que supura saliva y pus. Las náuseas no tardan en apoderarse de tu cuerpo, pero es tarde incluso para vomitar. Rápidamente, aquella boca enorme y sucia se abre en un ángulo aterrador, con las filas de dientes apuntando directamente a tu garganta. Hasta ahí llega tu vida de excesos.

No morirás, pero jamás volverás a ser el mismo. La Siguanaba te convierte en un cascarón vacío condenado a vagar por el mundo, completamente perdido. Jamás reconocerás a los que amas ni a ti mismo. No estás muerto, aunque simplemente dejas de existir.

El origen de la leyenda.

En el folclor centroamericano abundan las leyendas de seres horripilantes y sombríos, aunque la Siguanaba destaca entre las más aterradores. En todos los relatos se describe a una mujer extremadamente bella, generalmente vestida de blanco, que se aparece en caminos poco transitados y bosques. Aunque prefiere aquellos sitios con mucha agua como los ríos, lagunas y arroyos.

Como mencionamos antes se desconoce su origen, aunque algunos dicen que la Siguanaba apareció después que una mujer enloqueciera tras descubrir la infidelidad de su cónyuge. Desesperada por venganza, llevó a cabo una serie de rituales paganos para invocar a los demonios. A esos entes malignos solicitó que el hombre que la traicionó dejara de existir en medio de una intensa agonía.

mujer con cara de mula leyenda

La leyenda dice que sus peticiones fueron escuchadas. Pero, cuando se les pide un favor a los demonios, invariablemente hay que pagar un precio. A la Siguanaba la condenaron a vagar eternamente sobre la Tierra, con el rostro transformado en la cabeza putrefacta de un caballo. A veces, su cabeza cambia por un cráneo humano putrefacto repleto de gusanos.

Terrible destino.

En cada uno de los relatos se le describe como una mujer bella, de curvas acentuadas y una voz melancólica que solicita ayuda a la víctima. Siempre la ven de espaldas, pues sólo así logra ocultar su verdadero rostro antes de que el desafortunado traidor muera en ese instante o sufra las consecuencias de sus actos para siempre.

Todo depende de la voluntad de la Siguanaba. Aunque, siendo honestos, ninguna de las opciones parece afortunada. Ocasionalmente se hace pasar por la esposa o novia de la víctima, atrayendo al pobre desgraciado a un sitio lejano donde revela su verdadera identidad. Si se aproxima lo suficiente, termina muerto o enloquecido. Hay pocas formas de escapar del golpe mortal de la Siguanaba. Se dice que lo único que te salva de este ente es mostrarle un crucifijo bendito o morder un machete de hierro.

machete defensa contra la sihuanaba

Pero la misión de la Siguanaba va mucho más allá de castigar hombres infieles. Este ente demoníaco posee un lado mucho más macabro. ¿Quieres otra historia para entrar en contexto?

Siguanaba que desaparece a los huérfanos.

Imagina a Chico, un niño de 10 años que, tras perder a sus padres en un trágico accidente, quedó al cuidado de sus abuelos. Chico todavía recuerda a sus padres, sobre todo a su mamá a quien amaba mucho.

En la mente de Chico aún vive la voz cálida de su padre, así como el delicado rostro de su madre adornado por una cabellera negra y lacia. Aunque lo hace a escondidas, no hay día que el pequeño no llore por la gran perdida. Y allí está Chico, jugando canicas sólo frente a la vieja cabaña de sus abuelos. La nostalgia le hace un nudo en la garganta, pero el niño intenta controlarse. Con los ojos repletos de lágrimas sigue jugando.

“Chico, soy yo”.

El pequeño voltea a ver hacia arriba y encuentra a su madre, tan linda como siempre, con la mano extendida.

“Ven Chico, te vine a buscar”

El inocente toma la mano de aquella mujer y la sigue entre la zona de arbustos frente a la vieja cabaña.

“Ven hijo, te voy a llevar”.

Al llegar al pequeño riachuelo se detiene súbitamente sin mirar al niño.

“¿Mamá, a dónde vam…”

Esas fueron las últimas palabras de Chico. Por mucho que sus abuelos lo busquen jamás lo volverán a ver. Quizá murió o se encuentre vagando por el mundo en medio de una locura incurable. Jamás lo sabrán.

Objetivos macabros.

Así es, esta entidad sobrenatural también es conocida por desaparecer niños, principalmente a los huérfanos. Dicen que se les aparece disfrazada de la madre fallecida para atraerlos. Algunos son localizados muertos, mientras otros vagan el resto de su vida sin poder encontrar su hogar o alguien a quien amar. El sufrimiento de los pequeños inocentes se vuelve eterno.

leyendas del folclore de Centroamerica

La mayoría de los relatos protagonizados por la Siguanaba suceden en zonas donde hay mucha agua. Entonces, la próxima vez que observas una mujer vestida de blanco en el medio de la nada más vale que no te acerques. Pues, aunque no pasa de una leyenda urbana de Centroamérica, lo que podría sucederte es horripilante.

3 comentarios en «La macabra leyenda de la Siguanaba»

    • Así es, igual que la Xtabay, que aquí en Yucatán es algo muy real. Familiares míos y de algunos amigos siempre tienen alguna anécdota de hace muchos años y muchos, aún hoy en día, siguen experimentando extraños encuentros con ella.

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