La verdadera historia tras 5 casos famosos de histeria colectiva

La razón es una de las cosas que nos diferencia de los animales… bueno, la mayor parte del tiempo. En ciertos momentos de la historia, los humanos tiraron el sentido común por un caño y muchas personas fueron víctimas del pánico, la paranoia y el engaño masivo. Uno de los episodios más lamentables de esta conducta resultó con el asesinato de más de 20 personas cuando, sin justificación alguna, una ciudad entera se convenció de que las brujas se infiltraron en la comunidad y decidieron poner fin al aquelarre. Se trató de los infames juicios por brujería de Salem. Tristemente, fue uno de tantos casos donde los humanos terminaron cediendo a la histeria.

histeria colectiva

1 – La plaga del baile.

¿Puedes imaginar que, de la noche a la mañana, cientos de personas empiecen a bailar y no se detengan por ningún motivo? En 1518, el Sacro Imperio Romano tuvo que lidiar con el extraño fenómeno en la ciudad de Estrasburgo. Los individuos paraban de bailar hasta que azotaban en el suelo a causa del agotamiento o, en los casos más trágicos, caían muertos por un paro cardíaco o accidente cerebrovascular.

ciudad europea 1600

Los registros señalan que todo empezó con una mujer soltera llamada Frau Troffea, que cierto día de julio empezó a bailar sin descanso. Tras seis días seguidos de baile, logró que unas cuantas personas se unieran a la acción. En el apogeo de aquella histeria colectiva, la plaga del baile «infectó» a más de 400 individuos.

Resulta probable que el tamaño de esta fiesta imparable fuera exagerado por las autoridades del lugar. Sin una idea clara de cómo afrontar el episodio decidieron consultar a los médicos, quienes culparon a un incremento en la temperatura de la sangre del extraño comportamiento. El único remedio era que los dejaran bailar. En poco tiempo el consejo de la ciudad montó un escenario, contrató músicos y abrió el ayuntamiento las 24 horas del día para que las personas siguieran bailando.

A los pocos días resultó evidente que esto no detenía o curaba la plaga del baile. De hecho, sólo propició que un mayor número de desgraciados siguieran bailando hasta la muerte. Posteriormente, el consejo decidió trasladar los danzantes a un santuario dedicado a San Vito para celebrar una ceremonia religiosa, aunque resulta difícil saber si esto tuvo algún efecto. Aparentemente, la plaga del baile se desvaneció por su cuenta en las semanas posteriores.

El baile sin fin en Estrasburgo.

Curiosamente, no fue el primer episodio de histeria colectiva enfocado en el baile, aunque sigue siendo el más grande y famoso. Al igual que en los otros casos se desconocen las causas, aunque existen múltiples teorías. Una de las más populares apunta a una intoxicación por ergot, aunque esto no explica que todos hayan tenido la misma reacción y mucho menos que mantuvieran ese nivel de energía para bailar durante días enteros.

la plaga del baile en estrasburgo

Otros creen que la población entró en una especie de trance promovido por un estrés psicológico extremo. 1518 fue un año particularmente difícil para los habitantes pobres de Estrasburgo, incluso para los estándares de la Edad Media, pues se vieron afectados por malas cosechas, peste, lepra y sífilis.

En la actualidad, la plaga del baile de 1518 figura como el episodio más convincente y desconcertante de histeria colectiva en la historia.

2 – El fantasma de Hammersmith.

La noche del 3 de enero de 1804, un hombre llamado James Milwood caminaba por el distrito Hammersmith, en Londres, Inglaterra. En determinado momento se encontró con un sujeto llamado Francis Smith quien, al verlo, sacó un arma y disparó. En total pánico, Smith se aproximó al cadáver para descubrir que acababa de asesinar a un hombre. Momentos después se entregó a la policía, argumentando en su defensa que creía estar bajo el ataque del fantasma de Hammersmith.

A finales de 1803, los reportes de un fantasma que rondaba el distrito Hammersmith aterraban a los vecinos. Se esparcieron ciertos rumores sobre los orígenes de la entidad sobrenatural. Afirmaban se trataba de un suicida que, contrariando las normas de la Iglesia, fue sepultado en los terrenos consagrados de un cementerio. Mucha gente aseguraba haber visto al fantasma y, supuestamente, algunos desafortunados perdieron la vida del miedo al encontrarse con el temible fantasma de Hammersmith.

Desafortunada confusión.

Regresando a la historia de Milwood, resulta que el pobre desgraciado trabajaba en la albañilería y tenía la costumbre de vestir ropa blanca de franela y un delantal del mismo color para el trabajo. En el juicio, su propia suegra testificó que algunas personas se habían asustado al encontrarlo por la noche, y le aconsejó que se pusiera un abrigo para evitar cualquier tipo de peligro.

Ese peligro que la mujer advertía se materializó aquella noche que Smith abandonó el pub, encontrándose con la figura fantasmal de Milwood aproximándose a él. Sin embargo, Smith fue declarado culpable por el asesinato de James Milwood y condenado a la pena capital, aunque después conmutaron su sentencia por un año de trabajos forzados.

El fantasma de Hammersmith

Además de figurar como un caso inusual, en el ámbito legal británico sentó un precedente sobre si el derecho a la legítima defensa es válido cuando se basa en una creencia errónea. Es decir, ¿se podía culpar de homicidio a Smith si realmente creía estar bajo el ataque de un fantasma?

Tiempo después, se supo que el fantasma de Hammersmith en realidad era un zapatero que pretendía gastarle una broma a su pupilo. Sin embargo, jamás asustó voluntariamente a otras personas y mucho menos las mató. Todas las historias fueron promovidas por la histeria colectiva.

3 – El Gran Miedo en Francia.

En 1789, la Revolución Francesa derrocó a la monarquía cambiando para siempre la historia de Europa. Este fue el comienzo de una época tumultuosa que afligió a los franceses en la última etapa del siglo XVIII. Todo ese caos fue tierra fértil para el surgimiento de un pánico masivo conocido como «la Grande Peur» (el Gran Miedo). Empezaron a diseminarse rumores de que la aristocracia pretendía matar de hambre a las clases bajas para aplacar los disturbios.

el Gran Miedo de 1789
El Gran Miedo de 1789

El miedo llevó a que muchos campesinos y gente del pueblo se unieran para irrumpir en las casas señoriales, expulsando a los señores de sus propiedades. En un intento por detener la insurgencia, la Asamblea Nacional abolió el sistema feudal.

Los rumores exactos sobre la «conspiración de la hambruna» variaban de una región a otra pero, generalmente, referían grandes bandas de criminales que iban de una zona a otra incendiando campos de cultivo. En la actualidad, los historiadores sugieren que tal vez algunos bandidos vagaban por las zonas rurales, aunque no para destruir la comida sino para robarla y poder alimentarse. Ciertamente estos grupos no eran lo suficientemente grandes como para representar una amenaza, y tampoco fueron empleados por los aristócratas.

Cornezuelo: principal sospechoso.

En el libro Poisons of the Past, la historiadora Mary Kilbourne Matossian expone la hipótesis de que el Gran Miedo en Francia pudo surgir a causa de un envenenamiento con ergot. Como puedes ver, esta explicación es socorrida para explicar muchos casos de histeria colectiva, incluidos los juicios de brujas en Salem, el Incidente del Pan Maldito y la Plaga del baile que aparece al principio de la lista.

centeno infestado por Claviceps purpurea
Centeno infestado por Claviceps purpurea.

El ergot o cornezuelo comprende a un grupo de hongos, donde el más popular es el Claviceps purpurea, que prolifera en el centeno y puede llegar a contaminar los productos alimenticios hechos con el grano. Los individuos que ingieren altas dosis de ergot pueden experimentar síntomas que van desde el delirio, pasando por espasmos violentos hasta alucinaciones graves. Sin embargo, otros historiadores no están convencidos de que éste fuera el caso. Se inclinan más por la hipótesis de que el Gran Miedo en Francia surgió a partir de un simple rumor que creció exponencialmente a medida que se extendía por las ciudades.

4 – El pánico por la chinche besucona.

Las chinches son insectos que pertenecen a la subfamilia de los Triatominos y habitan la mayor parte del continente americano. Muchas especies de chinches se alimentan de sangre de los vertebrados, y para ello suelen picar en regiones suaves de la piel como los labios, de ahí el apodo de besucona. Además, algunas chinches son particularmente peligrosas por su capacidad para transmitir la enfermedad de Chagas. Claro, estas especies peligrosas suelen encontrarse en Sudamérica y Centroamérica. Las especies que habitan en Norteamérica (excepto México), en su mayoría, resultan inofensivas para los humanos. Esto no impidió que entre los estadounidenses se diseminara el temor masivo a ser víctima de una epidemia.

chinche besucona

El 20 de junio de 1899, el Washington Post publicó un artículo escrito por el reportero James McElhone donde advertían sobre el creciente número de personas que acudían al hospital para tratarse por «picaduras de insecto», pese a que ninguno de los pacientes llegó a ver el insecto que los había atacado.

McElhone redactó un artículo sensacionalista donde advertía el supuesto ataque de insectos que arrasaban con los estadounidenses «como una plaga», inoculando a las víctimas un peligroso veneno. Otros periódicos hicieron eco de la noticia y, en cuestión de días, todo el país sabía del asunto.

La temible chinche besucona y el Chagas.

La histeria se extendió durante aproximadamente ocho semanas, lapso en el que la prensa llegó a mencionar al menos un centenar de casos. Durante aquellos dos meses, la «chinche besucona» se convirtió en el insecto más temido de los Estados Unidos cuando la gente empezó a atribuir cualquier picadura o grano en la cara al pobre insecto. Muchos atraparon a sus «atacantes» y los condujeron con entomólogos para su análisis. Sorpresivamente, descubrían que fueron picados por moscas domésticas, abejas o escarabajos.

Leland Howard, un entomólogo del Departamento de Agricultura de los EE. UU., calificó la histeria como una «epidemia de periódico». Tan pronto como los medios se enfocaron en una nueva historia, el frenesí de las chinches besuconas se fue desvaneciendo.

5 – El acuchillador de Halifax.

Hace más de ocho décadas, los habitantes en la localidad de Halifax, Inglaterra, fueron aterrorizados por un psicópata apodado el «Acuchillador de Halifax» que solía atacar a sus víctimas en las calles. Para poner fin al problema, Scotland Yard lanzó una cacería humana no vista desde la época de Jack el Destripador. Al igual que el célebre Destripador, jamás atraparon o identificaron al Acuchillador de Halifax. Sin embargo, esto probablemente se debió a que tal vez el asesino nunca existió.

el acuchillador de halifax

Los primeros reportes aparecieron a finales de 1938. Un par de mujeres jóvenes fueron atacadas por un lunático que empuñaba una especie de cuchillo grande. Cinco días después, otra mujer aseguró que un sujeto se abalanzó sobre ella y le cortó la muñeca con una navaja. La cuarta víctima fue un hombre llamado Clayton Aspinall, y para el momento del ataque la ciudad ya apodaba a ese asaltante el «Acuchillador de Halifax».

Se registraron al menos otros cuatro reportes de personas que aseguraban haber sido víctimas del Acuchillador de Halifax, y pronto empezaron a llegar informes de otras ciudades. El pánico creciente llevó a creer a todo un país que, tal vez, existía una pandilla de acuchilladores aterrorizando a los ingleses.

Al poco tiempo, la policía reveló que una de las supuestas víctimas, Beatrice Sorrell, en realidad se había cortado tras discutir con su esposo. Apareció una sucesión de confesiones similares y, lógicamente, la policía concluyó que el Acuchillador de Halifax fue producto de la histeria colectiva.

9 comentarios en “La verdadera historia tras 5 casos famosos de histeria colectiva”

  1. No se porqué me reí cuando leí «El pánico por la chinche besucona». Se que la vaina es seria, pero el nombre parece el título de un capítulo de una serie de humor absurdo

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  2. Hay uno en Mexico que no queremos reconocer y fue la histeria del H1N1, recuerdan que todos andaban con tapabocas y no sabían el porque lo hacían, su mente lógica sabia que era una payasada pero todos lo hacían, al final en verdad hicimos el ridículo como nación!

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  3. y ahorita ya el coronavirus COvid-19 que trae a todo el mundo loco, pero lo malo es que la economía consumista que tenemos es tan frágil que ya todo mundo pierde aunque nadie gane, porque se deja de producir y de consumir.

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