Exposición al plomo alteró el comportamiento de una generación

La prolongada exposición al plomo influyó en diversos rasgos de la personalidad en toda una generación. Cosas como la simpatía, el neuroticismo y la propia conciencia se vieron afectadas por la sustancia. Aunque la gasolina con plomo es una pesadilla del pasado, en algunos entornos urbanos todavía abunda el tóxico metal pesado. Principalmente en tuberías de agua que no fueron reemplazadas con el tiempo.

gasolina con plomo(1)

Desde hace décadas conocemos las consecuencias a largo plazo de la exposición al plomo. Y ahora, una investigación confirma lo que muchos temían: los niños expuestos al plomo manifiestan estragos en la adultez. Además de las perturbaciones en la salud mental destaca una reducción en la inteligencia.

Y estas conclusiones se pueden extrapolar a generaciones enteras de individuos. Principalmente los que habitaron cerca de las fábricas entre la década de 1960 y 1990.

Consecuencias de la exposición al plomo.

Ted Schwabe, investigador de la Universidad de Texas, consideró la posibilidad de que la exposición al plomo influenciara la personalidad de los adultos. Recientemente, publicó sus hallazgos en un estudio que analizó los principales rasgos de personalidad. Según la psicología se trata de extroversión, neuroticismo, simpatía, conciencia y apertura a la experiencia.

Posteriormente, comparó estos datos con el nivel de plomo presente en vecindarios donde 1.5 millones de estadounidenses y europeos vivieron su infancia. Simultáneamente, los voluntarios respondieron algunas encuestas de personalidad en línea.  “Desde hace mucho se sabe que la exposición al plomo es perjudicial. Pero, con cada nueva investigación parecen surgir nuevas formas mediante las que perjudica a la sociedad”, señala Schwabe.

En la conclusión del estudio se determinó que las personas que crecieron en sitios con altos niveles de plomo desarrollaron personalidades menos saludables. Pero, es importante recalcar que estas observaciones podrían atribuirse a otros factores. Por ejemplo, la desigualdad social que existe entre zonas urbanas y rurales.

Los investigadores argumentan que la implementación de la Ley de Aire Limpio explicaría sus observaciones. Y es que esta resolución, que abogaba por una gasolina sin plomo, no entró en vigor en todo el territorio estadounidense. Además, señalan que los nacidos después que se prohibieran las concentraciones de plomo resultaron más beneficiados. Especialmente si se comparan con aquellos que habitaban territorios donde la legislación se implementó paulatinamente.

En lo que respecta a Europa, la reducción gradual del uso de gasolina con plomo y su respectivo impacto coinciden con los hallazgos de la investigación. En ambos territorios, esta exposición a altas concentraciones de plomo se tradujo en la prevalencia de una menor simpatía y mayor neuroticismo.

Problema latente.

Halando de la conciencia, la asociación opuesta siembra dudas sobre si los efectos declarados sobre dicha característica son reales o no. Schwaba dice que “las personas llevan su personalidad a todos lados. Incluso un pequeño efecto negativo, al suceder en millones de personas y sobre todas sus decisiones y comportamientos, produce efectos impactantes en el bienestar y la productividad”.

tuberias de plomo

Independientemente de las consecuencias antes mencionadas, Schwaba y equipo se consideran pioneros en el tema. Y es que los efectos negativos menores que pueden encajar en estos rasgos de personalidad sólo se exploraron en investigaciones a pequeña escala.

“Los tres rasgos son una parte importante de lo que se considera una personalidad madura y psicológicamente saludable. Pues se trata de indicadores fuertes de nuestro éxito o fracaso en las relaciones humanas y laborales”, señales del investigador. Generalmente, estos rasgos mejoran conforme avanzamos en la adultez. Pero, en aquellos individuos expuestos al plomo esa madurez muestra un retraso.

Aunque la gasolina con plomo desapareció, la investigación advierte sobre las tuberías de agua que contienen esta sustancia. El contaminante todavía se encuentra en las ciudades a la espera de ser sustituido, por lo que gran parte de la superficie sigue contaminada. En ese sentido, Ted Schwaba reveló algo penoso que sucede en territorio estadounidense. Y es que allí los niños afroamericanos tienen el doble de probabilidad de estar expuestos al plomo.

El estudio incluso se aventuró a asegurar, basado en estimaciones previas, que la población expuesta al plomo genera gastos por 1,200 millones de dólares tan sólo para Estados Unidos. Y es una cantidad que podría subestimarse.

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