Estudio revela los alimentos más saludables y sustentables

Lo que desayunaste parece no tener nada que ver con la desaparición de los glaciares y el incremento en el nivel del mar. Sin embargo, una investigación reciente señala que nuestros hábitos alimenticios influyen de forma significativa en los cambios del medio ambiente. Publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences, la pesquisa revela el vínculo entre nuestra dieta, salud y sustentabilidad. Además, concluye que los alimentos más saludables también son los más beneficiosos para el planeta.

ensalada de vegetales
Una dieta a base de frutas, legumbres, verduras, pescado, aceite de oliva y granos integrales no sólo beneficia a nuestra salud, contribuye a la sustentabilidad de nuestro planeta.

El equipo a cargo encontró que algo tan simple como sustituir una porción de ciertos alimentos en nuestro régimen dietético, resulta beneficioso para el medio ambiente y minimiza el riesgo de que desarrollemos algunas de las enfermedades más comunes y devastadoras.

“Superar los retos medioambientales y de salud actuales parece abrumador, pero hay mucho con lo que podemos colaborar nosotros como individuos”, apunta el autor del estudio Michael A. Clark. “La elección de comprar y consumir alimentos que son beneficiosos tanto para el medio ambiente como para nuestra salud, es la clave para frenar los crecientes daños a la salud y afectaciones al medio ambiente que experimentan las sociedades de todo el mundo”.

Estableciendo un vínculo entre alimentos, salud y sustentabilidad.

El estudio condensa los hallazgos de 19 metaanálisis. Se trata de una técnica estadística denominada meta-metaanálisis en la que se integran datos de múltiples estudios particulares para obtener una relación más general y minimizar el riesgo de sesgo en una investigación. El equipo, liderado por David Tilman y Michael A. Clark, exploró cientos de estudios que dieron seguimiento a patrones dietéticos y su influencia en la salud de millones de personas.

La mayoría de estos individuos consumía una dieta «occidental», repleta de alimentos altos en calorías, comida procesada y grandes cantidades de carne y azúcar.

“Creímos que esta aproximación podría resultar tangible para las personas pues examina el efecto potencial que producirían pequeños cambios en los patrones dietéticos vigentes, incluso cuando son necesarias transiciones dietéticas más amplias para cumplir con los objetivos ambientales y de salud”, señala Clark.

almuerzo carne y papas con ensalada
Las carnes rojas figuran entre los alimentos más perjudiciales tanta para nuestra salud como para el planeta.

El equipo profundizó en la forma que el consumo de 15 grupos de alimentos se asocia con cinco problemas de salud: enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, cáncer colorrectal, diabetes tipo 2 y mortalidad. Así como cinco aspectos de la degradación ambiental: uso de suelo, uso del agua, emisión de gases de efecto invernadero, acidificación y eutroficación.

“Resultaría sencillo enfocarse en determinados resultados (por ejemplo, la salud) en detrimento de otros (por ejemplo, el medio ambiente)”, señala Clark. “Demostrar que existen alimentos beneficiosos para ambas partes, tanto para el que recibe como para el que pierde, ayuda a vincular, sintetizar y aclarar las discusiones actuales enfocadas en los problemas ambientales y de salud relacionados con la dieta”.

Una dieta saludable y sustentable.

Curiosamente, la comida que mayor daño produce en nuestros cuerpos y al planeta es la misma.

Como siempre, las malas de la historia son las carnes rojas (procesadas y sin procesar), que poseen la mayor asociación con el riesgo de mortalidad, diabetes tipo 2, derrame cerebral y padecimientos cardíacos. Paralelamente, producir carne roja genera un impacto entre 10 y 100 veces superior al de la producción de alimentos de origen vegetal a causa de los gases de efecto invernadero, uso de tierra, acidificación y eutrofización.

hotdog con mostaza

El consumo de bebidas endulzadas con azúcar, como el refresco y el jugo de fruta, es terrible para el organismo, aunque sorpresivamente, el impacto ambiental es bajo. Agregar una porción extra de productos lácteos, huevo o pollo no mostró asociación con la disminución o aumento en el riesgo de padecer enfermedades. Y estos alimentos presentan impactos ambientales moderados.

Alimentos ideales.

Ya puedes adivinar los alimentos que deberías consumir más a menudo: una porción de nueces, granos enteros mínimamente procesados, frutas, legumbres, verduras, aceite de oliva y pescado en la dieta diaria reducen el riesgo de padecer las 5 enfermedades antes mencionadas. Con excepción del pescado, estos alimentos presentan impactos ambientales negativos reducidos. En la dieta mediterránea, muy socorrida en el mundo de los nutriólogos, abundan estos alimentos.

enfermedades y su vinculo con la alimentacion
Los investigadores analizaron la frecuencia con que aparecen enfermedades como la diabetes con el consumo de determinados alimentos.

Los investigadores apuntan que determinados matices generan impactos ambientales o de salud más fuertes o más débiles. Cuando hablamos de reducir los riesgos de desarrollar diabetes tipo 2, las verduras de hoja verde son las más efectivas. Por otro lado, freír el pescado puede anular los efectos positivos que produce en la salud.

Los peces capturados en un medio natural suelen consumir menos recursos que aquellos criados en granjas, pues no usan agua de riego y producen menos eutrofización, aunque esto representa una amenaza para la salud de los ecosistemas marinos y de agua dulce. La pesca de especies salvajes genera alteraciones importantes en el hábitat mediante el dragado y la pesca de arrastre, así como la pesca incidental.

Las poblaciones de peces han sido sobreexplotadas de forma dramática en todo el mundo, por lo que el consumo de peces capturados en un medio silvestre o criados en granjas sería una opción insostenible.

fruta saludable mercado mediterraneo

Lo ideal es elegir alimentos, sobre todo plantas, que estén lo más cerca posible a su estado natural. Agregar porciones en lugar de sustituirlas podría afectar la salud a largo plazo, aunque los investigadores no tienen claro cómo. Más calorías podrían llevar a un aumento de peso, por lo que la mejor opción sería sustituir una buena chuleta por una porción de nopales.

Recursos limitados.

El impacto de la agricultura industrial en nuestro planeta es bien conocido: sabemos que cultivar alimentos genera estragos en el suelo, compromete los recursos hídricos y terrestres y acarrea una contaminación de nutrientes que altera significativamente los ecosistemas y la calidad del agua. Al contaminar nutrientes y destruir el hábitat, la producción de alimentos representa un peligro para la biodiversidad. La agricultura representa una amenaza para un alto porcentaje de aves y mamíferos, muchos de los cuales están al borde de la extinción.

agricultura de chinampas en xochimilco
Agricultura de chinampas en Xochimilco.

Alimentarnos de plantas, granos enteros y aceite de oliva no sólo resulta beneficioso para la salud. También es benéfico para nuestro planeta. De hecho, ni siquiera tenemos que «convertirnos» al veganismo para participar en esta reacción en cadena de beneficios al medio ambiente y la salud. Algo tan simple como cambiar una porción al día ya hace la diferencia.

Para terminar, Clark dice que podemos empezar por cambiar una sola porción, aunque para mitigar los problemas ambientales y la crisis de estos padecimientos, se requieren cambios más extremos en la dieta. “Esto no quiere decir que dejemos de consumir definitivamente carne roja, alimentos procesados o azúcares. Sin embargo, alcanzar los objetivos medioambientales y de salud probablemente requiera más que un simple cambio de posición en la dieta”.

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