El cerebro cristalizado de una víctima del Vesubio

El año pasado, investigadores que exploran las inmediaciones del monte Vesubio localizaron un llamativo material al interior del cráneo en una de las víctimas de la catástrofe. Por supuesto, hablamos de la tragedia de Pompeya suscitada en el 79 d.C. tras la explosión del volcán antes mencionado. En este sitio figura uno de los lugares arqueológicos más enigmáticos e interesantes del planeta.

cerebro humano vitrificado en herculano
Cerebro humano vitrificado en Herculano tras la explosión del Vesubio en el 79 d.C.

A casi dos milenios del evento, el lugar no deja de sorprender a los expertos y amantes de la historia antigua. Y uno de los hallazgos más importantes de las últimas fechas es un trozo de cerebro cristalizado. La pieza se encontró en la villa Herculaneum o Herculano, una pequeña localidad vecina que viene adquiriendo relevancia para descifrar el trágico episodio.

Y es que Pompeya no fue la única ciudad afectada por la erupción del volcán. En Herculano el Vesubio también provocó una devastación total, de modo que hoy alberga una gigantesca diversidad de artefactos y cadáveres de las víctimas. Una de las personas que murió en ese lugar experimentó un calor tan extremo que parte de su cerebro se transformó en vidrio. Los pormenores de este hallazgo se publicaron a comienzos del año pasado en la revista New England Journal of Medicine.

Cerebro vitrificado.

Originalmente, el cuerpo petrificado se desenterró en la década de 1960. Sin embargo, hasta hace poco un equipo de investigadores retiró los fragmentos de un material oscuro que residía al interior del cráneo de la víctima. El antropólogo forense Pier Paolo Petrone, autor principal del estudio, señala que «la preservación de un cerebro antiguo es algo extremadamente raro, muy difícil de localizar». Además, agregó que es la primera ocasión que se encuentran restos de un cerebro humano vitrificado por calor.

Al analizar un trozo de madera localizado junto al cuerpo, los expertos estimaron que la temperatura en el lugar alcanzó los 520 °C al momento de la explosión. Se trató de un evento tan devastador que el calor extremo irradiado incendió la grasa corporal y vaporizó tejidos blandos antes de una rápida bajada de la temperatura.

En el artículo de Petrone también se detalla el hallazgo de proteínas que existen en los fragmentos de cerebro, además de ácidos grasos comunes al cabello humano. Posteriormente, observaron que el material era rico en carbono y oxígeno, lo que se esperaría de cualquier resto orgánico.

Herculaneum
Herculano (1860 – 1889)

Pero, lo más impresionante del estudio vino después. Incluso tras dos mil años, este fragmento de cerebro aún preserva la estructura neuronal. De hecho, la continuación del estudio se publicó en la revista PLOS ONE. «Los resultados revelan que el proceso único de vitrificación que sucedió en Herculano congeló las estructuras neuronales de esa víctima, conservándolas intactas hasta el día de hoy», señaló Petrone.

El hecho de que no exista ningún otro caso de vitrificación de tejidos orgánicos en la zona, hace que este caso sea todavía más intrigante.

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