El caso Dakhma en India (la Torre del Silencio)

El día 19 de enero de 2003, un equipo de policías indios se adentraba en la espesura de la selva para averiguar las desapariciones de un número considerable de personas en una ciudad cercana. En su investigación se encontraron con una “Torre del Silencio”, o Dakhma.

cuervo

Para el zoroastrismo, estos sitios son los lugares sagrados donde se disponen los cuerpos de los muertos al aire libre. Hay una reseña muy buena de esta tradición en la publicación Extraños rituales de muerte (punto #7), por si se desea profundizar un poco más en el tema. Y aunque estos lugares no sean sitios poco comunes, este que descubrieron en India tiene algunas peculiaridades que lo hacen muy extraño.

  1. Ninguno de los cuerpos que se muestran en la fotografía pudo ser identificado. Los habitantes del pueblo más próximo, que se vieron sorprendidos con la increíble cantidad de cadáveres, fueron incapaces de reconocer a alguno de ellos. Ninguno de los cuerpos coincidía con la descripción de las personas reportadas como desaparecidas.
  2. No había rastros de animales, además de los gusanos y las moscas. Los zoroastristas acostumbran a emplear buitres para que se deshagan de los cadáveres, debido a su creencia de que se debe retribuir aquello que la tierra nos ha dado. Los cuerpos se encontraban relativamente intactos, sin rastros del ataque de algún animal.
  3. No hubo un conteo oficial de cadáveres. De hecho, poco fue el trabajo que pudieron hacer en el lugar, y quizá por eso esta es la única foto que existe sobre lo ocurrido. Los oficiales se vieron impedidos a profundizar en el caso no solo porque era difícil mantenerse frente a aquella escena, sino también por los siguientes acontecimientos:
  4. El fondo del pozo que aparece en la fotografía se encontraba lleno se sangre putrefacta. Mucha más sangre de la que los cuerpos en los bordes pudieran contener. El hedor era insoportable y los oficiales empezaron a enfermarse cuando se aproximaron al Dakhma. La expedición terminó estrepitosamente cuando uno de los locales accidentalmente lanzó un pequeño hueso dentro del pozo, que penetró en la capa de sangre coagulada. Una nube enorme de gas tóxico (debido a la sangre descompuesta) surgió del pozo, ahuyentando a todos los que estaba allí, incluso al fotógrafo.

Aquellos que entraron en contacto con el gas fueron inmediatamente trasladados al hospital donde se mantuvieron en cuarentena frente a una posible infección. Presentaron delirios acompañados de fiebre, y gritaban que “estaban contaminados con la sangre de Ahriman” (la personificación del mal para el Zoroastrismo), pese a que todos ellos jamás tuvieron contacto con la religión. De hecho, ninguno de ellos sabía lo que era un Dakhma hasta que lo encontraron. El delirio se transformó en locura cuando los contaminados comenzaron a atacar el equipo del hospital hasta que fueron sedados. Eventualmente, la fiebre terminó matándolos a todos.

Cuando un grupo de oficiales regresó a la escena con vestimentas especiales al día siguiente, el lugar estaba vacío. Todos los cuerpos habían sido removidos y, tenebrosamente, toda la sangre había sido drenada del interior del pozo. Todo lo que quedó de aquel acontecimiento fue esta fotografía:

torre del silencio

 

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