¿Cuál es la diferencia entre mar y océano?

A menudo empleados como sinónimos, “mar” y “océano” poseen distintos significados. Las diferencias radican en características sutiles de cada una de estas extensiones de agua salada. Es importante enfatizar que, pese a la semejanza en definiciones convencionales, no se trata de lo mismo. A grandes rasgos, es imposible separar los océanos de los mares. Y es que estos últimos son una pequeña parte de un océano global, cerca de partes continentales o rodeando islas.

Mar y Oceano Diferencias(1)

Mientras tanto, los océanos son enormes porciones de agua salada rodeadas por continentes. Factores como la ubicación geográfica, porcentaje de sal de sus aguas y acidez determinan la forma y los perfiles tanto de mares como de océanos.

Diferencias entre mares y océanos.

Entre mar y océano, la principal diferencia radica en la extensión de cada uno. Los océanos son cuerpos de agua tan vastos que se pueden distinguir desde el espacio. Además, cubren el 70% de la superficie de la Tierra. En esencia, los océanos son mucho más simples de asimilar. Por otro lado, los mares son más pequeños aunque algunos poseen extensiones enormes desde la perspectiva humana.

Extensión y fronteras.

El mar de Arabia, situado en el Océano Índico, es el mar más grande de nuestro planeta. Su extensión de 3.6 millones de kilómetros cuadrados abarca parte de la India y la península arábiga. Por otro lado, el océano más pequeño de la Tierra es el Océano Ártico cuya superficie apenas supera los 14 millones de kilómetros cuadrados. Con estos datos ya puedes hacer una comparación, y asimilar que el océano más pequeño es casi cuatro veces mayor que el más grande de los mares.

Isla Corazon en el Mar de Arabia
Una pequeña isla en forma de corazón fotografiada desde el espacio por la misión Copernicus Sentinel-2. Situada a 20 km de la costa del estado indio de Karnataka, en el Mar Arábigo, la isla de Netrani destaca por su peculiar forma. La imagen fue capturada el 30 de enero de 2018. Créditos: Copernicus Sentinel (2018).

Otra característica fundamental que diferencia a un océano de un mar son sus fronteras. Por propia definición, todos los océanos están rodeados por continentes. Y en ese sentido son muy distintos de los mares, pues estos cuerpos de agua pueden estar parcial o completamente rodeados por tierra. Precisamente, esto propicia una variedad de formatos en los mares.

Salinidad.

Como se mencionó en el segundo párrafo, características como la salinidad y profundidad de las aguas también diferencian a mares de océanos. La salinidad de un mar puede ser mucho mayor que la de los océanos. Una diferencia que se explica a través de las corrientes oceánicas, fenómeno que distribuye materia orgánica y sal en estos cuerpos de agua. Al ser más grandes, el índice de salinidad en los océanos se renueva constantemente gracias a las corrientes.

Por otro lado, la escasa profundidad de los mares (comparada con la de los océanos) los hace susceptibles a la evaporación. Y el índice de salinidad es directamente proporcional a la evaporación del agua. Sin embargo, algunos mares poseen una baja concentración salina. Tal es el caso del mar Báltico, situado al norte de Europa. En él converge una docena de ríos que, junto a lluvias abundantes, restituyen el agua que se pierde con la evaporación.

Salvo raras excepciones, los océanos también son mucho más profundo que los mares. Por ejemplo, en el mar Mediterráneo se alcanza una profundidad de 5 km. Aunque es enorme para un humano, ni siquiera se acerca a la profundidad máxima del Océano Pacífico. Hablamos de la Fosa de las Marianas, una de las regiones más profundas del planeta que llega a los 11 kilómetros. Incluso el Monte Everest, con 9 km de altura, quedaría muy por debajo de la superficie del agua en este sitio.

Tipo de mares.

Dependiendo de su frontera y extensión, un mar se clasifica en tres tipos. El primero es el mar cerrado que, como su nombre lo sugiere, no está conectado con otros océanos o mares. Al estar cercado por tierra, este cuerpo de agua podría denominarse como lago. Pero, la principal diferencia es la existencia de agua salada. El mejor ejemplo de esta categoría es el mar Caspio, situado entre Europa y Asia, que se ostenta como el mar cerrado más grande del mundo.

Mar Caspio desde la ISS
El mar Caspio captado desde la Estación Espacial Internacional. También se observa el norte de Irán y Teherán.

En segundo lugar están los mares continentales conectados por un canal o estrecho muy angosto a un océano. Como ejemplo tenemos al mar Mediterráneo, situado entre Asia, África y Europa, y conectado al Atlántico a través del estrecho de Gibraltar, limitado en su porción oriental por Medio Oriente.

Y los más comunes son los mares litorales o abiertos, característicos por tener una conexión directa con el océano. Este tipo de mar está limitado solamente por una porción de tierra, como sucede con el mar del Norte, circundado por porciones terrestres de Europa e Inglaterra mientras está conectado al Atlántico Norte.

mar de los Sargazos
Mar de los Sargazos.

Existe un cuarto tipo de mar que no cuenta con fronteras terrestres. El mar de los Sargazos, una región justo en el centro del Atlántico Norte, presenta fronteras definidas por las corrientes oceánicas. Esto lo convierte en el único mar del mundo sin fronteras terrestres. Al sur se encuentra la Corriente Ecuatorial del Norte, en el norte la Corriente del Atlántico Norte, al oeste la corriente del Golfo y en el este la Corriente de las Canarias.

Los océanos de la Tierra.

Los océanos dominan el planeta entero y, dada su extensión, diferenciarlos es algo complicado. La Organización Hidrográfica Internacional (IHO) se encarga de definir sus límites, y los clasifica en cinco grandes porciones de agua salada. Los factores que diferencian a un tipo de otro tienen que ver con la geología, corrientes oceánicas y salinidad del agua.

Oceanos de la Tierra
Representación de los océanos del mundo. Créditos: Michael Meredith.

El más grande de la tierra es el Océano Pacífico, que separa a Eurasia de América. En promedio, el Pacífico tiene una profundidad de 4,288 m, siendo el más profundo de todos. Le sigue el Océano Atlántico, que cubre una quinta parte de la superficie terrestre. Este océano separa a Europa y África del continente americano. Mientras tanto, el Océano Índico separa a África de Australia y baña el sur de Asia. También tenemos a los océanos Ártico y Antártico, que por mucho tiempo se consideraron una extensión de océanos próximos. Sin embargo, a mediados de año se les reconoció oficialmente como océanos distintos por su relevancia en el océano global.

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