Daisugi, antigua técnica forestal japonesa

Daisugi es una antigua técnica forestal desarrollada por los japoneses que permite cultivar cedro de Kitayama aprovechando al máximo la superficie. Actualmente, el atractivo visual que proporciona esta técnica ha llevado a emplearla en jardines ornamentales.

Daisugi

El cedro de Kitayama es un árbol muy apreciado en el Japón del pasado, famoso por un tronco excepcionalmente recto y sin nudos. Dada la escasez de tierras para plantar árboles en este país, cuando la demanda de esta madera se incrementó los japoneses emplearon su ingenio para resolver el problema. Así nació el daisugi.

Daisugi: árbol sobre árbol.

Parecido a lo que observamos en el popular arte del bonsái, el daisugi consiste en realizar una poda intensa de lo que llaman «árbol de cedro madre», a partir del cual crecerán brotes más rectos. Las podas se realizan cada dos años y, con mucho cuidado, sólo dejan las ramas superiores asegurándose de que los brotes no presenten nudos.

cedro de kitayama japon

Tras un periodo de dos décadas, estos brotes son lo suficientemente grandes como para convertirse en excepcional madera de Kitayama o replantarse y repoblar bosques locales.

Aunque 20 años parece mucho tiempo, los cedros tienen periodos de crecimiento mucho más extensos. La técnica del daisugi posibilita este crecimiento acelerado y permite obtener madera de Kitayama un 200% más densa y hasta 140% más flexible, como el cedro regular.

Madera de Kitayama.

La técnica forestal del daisugi se desarrolló en el siglo XIV, a medida que se popularizó el estilo arquitectónico Sukiya-zukuri. En este estilo de arquitectura residencial japonesa se privilegia el uso de materiales naturales, principalmente madera. Por eso, los troncos rectos y sin nudos del cedro de Kitayama se empleaban como pilares en las casas de Japón. Sin embargo, la tierra para cultivar esta clase de cedros resultó insuficiente y tuvieron que hacer crecer los árboles de otra forma.

madera de kitayama

Algo sorprendente sobre esta técnica es que cada árbol madre soporta decenas de brotes rectos a la vez, y podrían reutilizarse durante más de 200 años antes de que desaparezcan. En algunas áreas de Japón todavía pueden encontrarse estos «árboles madre», algunos tan masivos que su tronco llega a medir 15 metros de circunferencia.

El daisugi cayó en desuso a partir del siglo XVI, a medida que se redujo la demanda del cedro de Kitayama. Hoy, la centenaria técnica forestal del daisugi quedó relegada a adornar jardines ornamentales por todo Japón.

4 comentarios en “Daisugi, antigua técnica forestal japonesa”

    • Algunas plantas, como las rosas, pueden ser plantadas a partir de un brote y desarrollan raíces en las condiciones adecuadas, supongo que este tipo de roble tendría esa misma característica

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