Aylin

Estas 16 fotografías prueban que el maquillaje hace la diferencia

Al maquillaje lo amas o lo odias (la mayoría de las mujeres lo consideramos una auténtica bendición), dejando de lado las diferentes opiniones sobre los estándares de belleza, un buen maquillaje tiene el poder de ocultar imperfecciones, como aquellas provocadas por las cicatrices o el acné, las incómodas líneas de expresión y las terribles ojeras.

Maquillaje antes después resultados (14)

La “Cultura del Estatus” y sus extraños efectos secundarios

No es ninguna novedad que vivimos y nos alimentamos constantemente de la cultura del estatus – es decir, la cultura que pone en primer lugar las apariencias, pese a que no son un reflejo fiel de la realidad. Basta abrir cualquier red social para observar a una buena cantidad de personas en una competencia sin descanso, en forma de actualizaciones de estado, sobre quien tiene a la mejor pareja, el mejor empleo, la mejor familia, las mejores fiestas, los mejores amigos, las mejores vacaciones y la mejor vida.

selfie en la playa

Los peligros de la mediocridad

A pesar de nuestra apariencia exterior, que puede diferir mucho de nuestra verdadera esencia, por cada uno de nuestros poros emana el veneno o el antídoto desde el núcleo de nuestra personalidad original. Somos lo que somos, no importa lo mucho que nos esforcemos por intentar ocultarlo. Es en los descuidos cuando brota la honestidad. Es en la falta de práctica que terminamos presentando nuestro verdadero y legítimo espectáculo.

la ciencia de la felicidad
Imagen por Imaginary Foundation.

Palabras del subconsciente de la mujer que perdiste

Amigo, ella tuvo que superar todos los momentos y a mí me tocó escuchar cada uno de los lamentos que tenía para decir. ¿De verdad crees que después de superarlo y lograr aliviar el dolor que le causaste, regresará contigo? Quizá lo olvidaste, pero yo puedo recordártelo.

Pequeña triste

Cuando te pidió que le llamaras y no lo hiciste. Cuando te pidió que te quedaras y te fuiste. Cuando te imploró que fueras y no acudiste. Cuando te pidió, por los dos, que siguieran adelante y tú simplemente desististe. Me dijo que todo eso de dar y recibir nada a cambio, de tener cosas que decir y nadie quien las escuche, todo eso de formarse expectativas, de creer y al final terminar decepcionándose, cansa.

Debes aceptar que es hora de partir

Una de las cosas más complicadas de la vida es asumir determinadas situaciones respecto a los demás… asumir que amamos, que sentimos nostalgia o incluso asumir que ya no existe más el amor. Si dicha actividad ya nos exige suficiente dolor, imagina tener que asumir algunas verdades sobre nosotros mismos. En ocasiones resulta mucho más fácil vivir creyendo en los cuentos de hadas que aceptar que las historias no siempre tienen un final feliz.