15 fotografías perturbadoras inspiradas en pesadillas infantiles

En la década de 1960, el fotógrafo estadounidense Arthur Tress estaba interesado en crear imágenes con un sentido de surrealismo profundo. Para lograr su objetivo se valió de los niños, inocentes que le contaron sus más aterradoras pesadillas.

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Una vez que escuchó la experiencia de los niños, Tress recreó los escenarios y personajes, algunos de los cuales resultaron realmente extraños y atemorizantes, el trabajo concluyó con la serie fotográfica que estás a punto de ver.

Usando un formato monocromático, Tress capturó inquietantes escenas que incluyen a un hombre encapuchado de pie sobre con un niño, una pequeña que porta una máscara espeluznante, personas con partes corporales re-imaginadas y distorsionadas y criaturas de aspecto zombi. Todas estas imágenes en realidad parecen sacadas de una película de terror.

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Fotografías por: Arthur Tress

Arthur Tress vino al mundo en 1940, en una época bastante extraña y de profundas convulsiones en los Estados Unidos… el período comprendido entre la Segunda Guerra Mundial y la “intervención policial” en Vietnam. Los Estados Unidos post-guerra habían sufrido un profundo cambió de los que se consideraba “normal”. Y fue un momento especialmente difícil para las personas que no encajaban fácilmente en los parámetros de ‘normalidad’. Entre los que se incluía Arthur Tress.

Afortunadamente, él nació y se crio en las proximidades de la ciudad de Nueva York, donde el concepto de “normalidad” cuenta con las más variadas y diversas interpretaciones desde hace décadas. En 1952, su padre le obsequió una cámara Kodak. Fue la primera de muchas cámaras que usaría a lo largo de su carrera. Tress empezó a invertir su tiempo en un centro comunitario de la localidad que tenía un cuarto oscuro, un lugar que le ofreció un ambiente ideal para desarrollar sus lecciones de revelado e impresión.

Estudió pintura y etnografía, la fotografía la desarrolló casi de forma totalmente autodidacta, pero sin dejar de tomar fotografías por nada más que placer.

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