¿Por qué ser delgada es sinónimo de belleza?

Ser delgadas es la prioridad número uno de muchas personas alrededor del mundo. Esta obsesión no nació de un día para otro, en realidad es fruto de un ambiente mucho más cruel de lo que puedas imaginarte. Redufat Slim Ultra, un producto increíble que te ayuda a perder 20 kilogramos en tan solo cuatro semanas. Jugo detox, sopa detox, agua detox. La dieta de los frijoles, de la luna, de la lechuga, de la papa, del pepino para reducir el abdomen.

mujer esbelta

En un vistazo rápido por las noticias y listas divertidas en sitios de entretenimiento, no resulta difícil encontrar algunos ejemplos de obsesión por la esbeltez. El título allá arriba no miente – las personas tienen demasiados ejemplos. Pero, ¿por qué queremos tanto adelgazar? ¿Por qué creemos que estar delgados es igual a ser atractivos?

La preocupación con las agujas de la balanza está lejos de ser una preocupación por la salud. Esta obsesión tampoco viene de los tiempos más remotos. Basta con regresar a ver las obras de arte de los siglos pasados para darse cuenta que la figura femenina idealizada en esas épocas se concentraba más en las gordas que en las top models de nuestro tiempo. Las caderas anchas, los muslos generosos y el rostro regordete eran rasgos muy bien valorizados en las musas – lo que puedes constatar a continuación en la obra Las Tres Gracias, de Peter Paul Rubens, creada en 1635.

Las tres Gracias Rubens

Aunque el estándar en sí haya cambiado al otro extremo, su lógica permanece latente. Los estándares que aparecen a través de la historia son, generalmente, accesibles a unos cuantos. Cuando dar las tres comidas básicas todos los días era un lujo y morir de hambre era un destino común para las personas, ser gordo tenía un status de privilegio. Ahora, que tenemos un montón de comida a nuestra disposición, más formas de conservarla y nuestras alacenas cargadas de panecillos, frituras y similares, comer es fácil. Así, no es de extrañar que las modelos extremadamente delgadas sean puestas en un pedestal. Es más difícil ser muy delgada con tantas calorías a disposición. El cuerpo delgado y joven también exige cada vez más procedimientos estéticos y cirugías para alcanzar dicha “perfección” – o, siendo más directos, exige dinero, lo que significa un obstáculo más a ser superado. Imagina el dinero necesario para que se lleven a cabo los millones de cirugías estéticas anuales en nuestro país (y mira que los cirujanos plásticos suelen vivir muy bien).

mito de la belleza portada

Pero esa no es la única explicación que surgió para explicar los cambios en los estándares de belleza. Una de ellas vino del libro El mito de la belleza, de la periodista americana Naomi Wolf, publicado en la década del 90. El acierto de esta publicación fue vincular estos nuevos estándares con la emancipación de las mujeres, cuando muchas de ellas adquirían puestos de trabajo sus derechos empezaban a ser protegidos. En pocas palabras, Naomi defiende que existen mecanismos que dominan a la mujer en la sociedad – y, una vez que se liberan de alguno de ellos, surge otro, el dichoso mito de la belleza. Y a partir de aquí vienen todos los sacrificios, las dietas locas, las técnicas quirúrgicas – precisamente por qué la sociedad pasó a creer que todos estos malabares eran necesarios para que las mujeres fueran aceptadas. Y los datos que ofrece la autora aterran, ya que demuestran la forma en que, poco a poco, el problema avanzó y tomó forma.

Las modelos pasaron a ser 23% más delgadas que una mujer promedio (y no más del 8% eran musas rellenitas). De 1966 a 1969, el porcentaje de alumnas que se consideraban gordas saltó del 50 al 80%. Con esta corriente de las dietas adquiriendo fuerza, Naomi Wolf comparó las calorías que “deberían” se ingeridas para alcanzar el cuerpo perfecto – entre 800 y 1000 calorías por día. Para que nos demos una idea de la gravedad de esto, en el gueto de Lodz, en pleno régimen nazi, los judíos eran alimentados con raciones que tenían entre 500 y 1200 calorías por día. Por lo que no es de extrañar que se llegue a los extremos de la esbeltez con estos planes.

En el mundo, la probabilidad de que una mujer con edad entre los 15 y 24 años muera debido a la anorexia es 12 veces mayor que lo haga cualquier otra causa. El Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry constató que aproximadamente un 60% de las alumnas de educación media han hecho dieta. La preocupación con la balanza incluso llega a afectar a niñas con apenas 5 años de edad.

mujer bella

Y no es ninguna casualidad que las víctimas más comunes sean las mujeres. Mientras la moneda de cambio masculina en la sociedad es el dinero, el poder y la influencia, la de las mujeres es la apariencia. Para el sector femenino, toda esa presión resulta no solo en un modelo estético, sino en un modelo de vida. Para ser linda y deseada, para tener un esposo perfecto, o el empleo soñado, solo se tiene que ser… delgada. ¿Sencillo, no? Ni tanto: uno de los casos más clásicos fue la dieta de la princesa, que gozó de mucho éxito hace algún tiempo – en este caso, la princesa era Kate Middleton, esposa del príncipe William, del Reino Unido. Ella, como toda princesa, es muy delgada. El cuerpo viene del sacrificio que Kate tuvo que hacer: el régimen incluía muchas proteínas y casi nada de carbohidratos. Desde aquí se puede entender que no es nada saludable. Lo que repercutía en el imaginario femenino era mucho más la idealización de la princesa: la dieta simplemente era un modo de alcanzarla. Y esta estructura se ha repetido constantemente.

Con la llegada de Internet las cosas no hicieron más que empeorar. Facebook, Tumblr, Instagram, Twitter y otras tantas redes sociales colaboran por esa obsesión por cuerpos cada vez más delgados. En estos sitios se difunden a una velocidad alarmante ideas sobre la imagen corporal que llegan a personas del mundo entero, de todas las edades, incluso a aquellos niños que dan sus primeros pasos en la web.

Ejemplos de esto son los desafíos, que abundan en todas partes y cuya finalidad es “comprobar” que determinada persona es delgada. Si puedes cumplirlos, felicidades, eres una persona exitosa. Si no, cierra la boca. El más reciente es el “collarbone challenge”, que comenzó en China. En este reto las mujeres tienen que poner en fila la mayor cantidad de monedas posibles sobre la clavícula. Cuantas más monedas, se supone que más ágil es la chica. Con el “bellybutton challenge” se trataba de que las mujeres se tocaran el ombligo pasándose el brazo por atrás del cuerpo. Pero realizar tal proeza no simplemente es cuestión de ser o no delgada: los factores como la flexibilidad y la estructura ósea también desempeñan un papel importante. Tocarse el ombligo no significa nada: mucho menos que alguien es gordo o delgado.

collarbone challenge

El embarazo, que antes era un territorio seguro, aparentemente entró en el juego. La nueva moda es la “madre fitness”, con una barriga pequeña y definida (incluso con volumen extra, ya que se está gestando un bebé). Si una mujer “común” ya se sentía fracasada por no poder volver a su peso original – contrario a como vemos por allí con las famosas –, imagina ahora que la obligación de estar en forma también afecta al periodo de gestación. Cada vez hay más y más imágenes (muchas de ellas retocadas) que dictan un modelo a seguir. La imagen de una modelo alta, delgada, longilínea, caucásica, sin arrugas, celulitis, manchas e incluso poros se repite de forma incesante, como una norma. Este es el origen de ese sentimiento de inadaptación.

Y así se puede constatar en el libro de Naomi Wolf que citamos arriba. “Una fijación cultural con la esbeltez femenina no es una obsesión por la belleza femenina, sino una obsesión por la obediencia femenina”. Cualquier mujer que desobedezca un estándar, voluntaria o involuntariamente, es tachada de fea, extraña o descuidada. Después de todo, el cuerpo de una mujer está ahí para ser observado.

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  • Kaiser Diavolo Jul 13, 2015

    entonces todo es culpa del hombre…

    • Roberto Jul 13, 2015

      Yo diría que también es culpa de ellas al dejarse llevar por las modas y la presión social.
      Porque sinceramente no conozco a ningún hombre que le gusten las flacas secas, lo ideal es que tengan una buena proporción cintura/cadera, el peso total no es tan importante.

      • Piloto Jul 15, 2015

        estoy deacuerdo contigo, una mujer super delgada no… ademas la gran mayoria de los hombre no somos un brad pit comopara exigir algo asi, no es necesario que la mujer mida esos 90 60 90, es solo un estereotipo basio.

        mejor las llenitas =)

  • ElGeneral Jul 13, 2015

    En ciertas cosas puede tener razon pero con tanto tinte feminista se cae en la conspiranoia y en el sindrome de persecusion

  • jp Jul 13, 2015

    a muchos d nosotros nos gustan como dice la cancion… Ancas anchas piernudas y pechugonas.
    La neta hay unas flacas muy bonitas pero el cuerpecito no les ayuda para nada.

  • Mónico Jul 13, 2015

    A veces he pensado que tal vez en el pasado también tenían obsesión por las flacas y así las pintaban los artistas; peeeero lo que pasó fue que con el tiempo la pintura se corrió y quedaron así medio chonchis.

    En lo personal, no hay nada mas rico que una gordita de chicharrón.

  • Elmer Homero Jul 13, 2015

    Es muy fácil culpar a la sociedad, al machismo, a los diseñadores j***s y a todos, pero se les olvida a las mujeres quien se queda en casa educando a la prole. Pero es mejor culpar al mundo que aceptar las propias responsabilidades, ¿No?

  • yanimeacuerdo Jul 13, 2015

    oye hery si hay marcianito yo puedo ser marcianote? digo antes de que me ganen el dominio

    sobre el tema pa que tanto brinco estando el suelo tan parejo, de esto solo tienen la culpa las mujeres por dejarse manipular, simplemente el que las va a querer las va a querer como esten y ya, ahora que si sueñan con el principe azul super modelo y con carrazo, pues si a ellos les gustan las supermodelos asi que entonses a dejar de t-r-a-g-a-r y m-a-t-a-r-s-e haciendo ejercicio

    • Elmer Homero Jul 13, 2015

      Ellas son las que nos educan, compañero. Si no quisieran que la situación siga así, tan fácil como enseñar a sus hijos un poco de respeto. Y a sus hijas tambien….

  • master chief Jul 15, 2015

    es mejor que le digan a uno el comal, para mi son mejores las gordibuenas

  • lel Jul 17, 2015

    Yo diría que la juventud es mas sinónimo de belleza que la delgadez.

  • tony Ago 4, 2015

    Me gustan delgadas pero no secas como las modelos que ponen como ejemplo de belleza, ya no tienen nada, las que suelen criticar a las mujeres por aumentar de peso son las mismas mujeres. En lo personal no me importa que tengan unos kilos de mas, mientras no estén obesas, o que estén demasiado flacas que ya no se notan sus atributos femeninos hay también quienes si les gustan muy gorditas de gustos a gustos. No hay mujer fea todo depende del ojo que la mire.

  • travis Abr 20, 2016

    la cosecha de mujeres nunca se acaba

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