En el planeta enano Ceres hay un volcán que escupe agua y sal

Un volcán de agua helada con la mitad del tamaño del Everest pareciera la atracción principal de un parque acuático, pero en realidad es un descubrimiento que pone a Ceres en el centro de atención de la astronomía global. El descubrimiento hecho por el equipo que lidera Ottaviano Ruesch, de la NASA, fue publicado en la revista Science.

volcan de agua y sal en Ceres

Este hermano de Plutón, descubierto en el siglo XIX por Giuseppe Piazzi, inicialmente fue nominado para recibir el título del décimo planeta del Sistema Solar, pero con las actualizaciones que se hicieron en la definición de planeta enano, Ceres quedó relegado a la misma categoría que nuestro ex noveno planeta.

Sin embargo, dados los parámetros de su vecindad, Ceres está muy bien nutrido: se estima que posee un tercio de toda la masa del cinturón de asteroides, ubicado entre Marte y Júpiter. No conforme con su tamaño considerable, llama la atención de los observadores por múltiples fenómenos. Por ejemplo, se han registrado cráteres en su superficie que se esfuman sin dejar rastro, así como unas inexplicables manchas brillantes.

Y su nueva atracción es el volcán Ahuna Mons que, en lugar de lava, expulsa agua y sal. Así como lo acabas de leer, agua: el nombre de este tipo de volcán es criovolcán, o volcán helado.

Hasta ahora nadie lo ha visto en acción, pero hay buenas razones para creer que se encuentra activo, sí: no existe actividad tectónica en el planeta enano, hecho que excluye la posibilidad de que una elevación geográfica se haya formado a través de los mismos procesos que originaron las cordilleras en la Tierra. Además, fue posible verificar que la erosión no es significativa. “El único proceso que puede generar una montaña aislada es el vulcanismo”, explicó Ruesch a Business Insider.

Esta es la evidencia más clara de un volcán helado encontrado hasta ahora. Y la existencia de esta rareza cósmica podría revelarnos detalles asombrosos sobre las propiedades químicas y geológicas del planeta enano. “Ya habíamos divisado pistas de actividad criovolcánica anteriormente, pero no estábamos seguros. Este es un descubrimiento importante que restringe las formas en que Ceres pudo desarrollarse”, aseguró Ruesch. “La montaña en la superficie nos dice lo que está sucediendo en su interior”.

Entre otras posibles implicaciones de este descubrimiento, la presencia de sal reduce la temperatura de solidificación del agua, lo que puede explicar las características que resultan de la circulación de fluidos incluso a temperaturas tan bajas (en aquel lugar, la temperatura mínima es de -106 °C, y la máxima de -34 °C).

ScienceMag

Astronomía

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