Kodokushi, morir completamente solo

“Kodokushi” es un término japonés cuyo significado al español podría traducirse como “muerte solitaria”, suele utilizarse para designar a personas que murieron y nadie notó su ausencia. Es un hecho interesante que este macabro fenómeno esté creciendo de forma particular entre los nipones, quizá sea un indicio sobre la situación económica y social que se vive en ese país.

El término fue acuñado en Japón, donde incluso existen empresas especializadas en hacer la limpieza de las habitaciones donde perecieron estas personas. Los trabajadores en esta área dicen que la mayoría de las veces encuentran a las personas en estados muy avanzados de descomposición. Algunas estadísticas apuntan que de cada 15,000 muertes, tres mil son casos de “muerte solitaria”.

Un ejemplo de Kodokushi sucedió con un hombre de 85 años que tenía un apartamento en Tokio; encontraron su cadáver un mes después de su muerte. Según lo publicado por Reuters, sus familiares no solían visitarlo muy seguido y todas sus cuentas se encontraban vinculadas a su cuenta bancaria. El cuerpo no fue descubierto sino hasta el momento en que su vecino del piso inferior levantó un reclamo por el mal olor.

De hecho, hablamos de un problema social grave. El caso más antiguo de “muerte solitaria” en Japón se remonta hasta la década de 1980. Desde entonces, las incidencias no hacen más que aumentar. Tan solo en el año 2009 se reportaron 32 mil casos de muertes solitarias. Según las estadísticas, este tipo de muerte es más común entre los hombres que rebasan los 65 años y que viven solos.

Algunas estimaciones dicen que en el año 2006, un 5% de todos los funerales en Japón estaban relacionados al kodokushi. Y en 2008, tan solo en Tokio, se encontraron más de dos mil cuerpos sin vida en sus residencias después varios meses.

Uno de los factores principales que promueve este fenómeno es el aislamiento social. Los japoneses suelen trabajar demasiado, y una vez que llegan a la edad de retiro se quedan completamente solos. Muchos no conservan sus relaciones con sus amigos, e incluso ni siquiera con su familia, lo que puede terminar incluyéndolos en este fenómeno.

Según un censo realizado en el año 2010, el 20.1% de los hombres japoneses y el 10.6% de las mujeres con más de 50 años nunca se casaron. Se espera que en los próximos 15 años el 30% de los hombres y el 20% de las mujeres sigan sin una familia. En el futuro, el número de personas solteras crecerá, particularmente entre los hombres de mediana edad y los ancianos.

Además, para algunos japoneses se considera una suerte pasar los últimos momentos de la vida en casa y sin mucho sufrimiento. El único inconveniente es que estos cadáveres no son descubiertos sino hasta semanas después de la muerte, cuando los vecinos empiezan a quejarse del hedor. Muchos creen que el kodokushi subyace en la falta de conciencia sobre la muerte por parte de los japoneses.

Bizarro
  • Luis Ene 5, 2017

    mi ex encontro así a su mamá, casi no la veía, solo cuando le llevaba algo de despensa, se entero que su mamá se murió porque le avisaron que de la casa donde vivía su mamá salía un olor muy fetido, ya tenia 1 semana de descomposición el cadaver, neta, es una de las cosas más feas que pueden pasar.

  • yosirecuerdo Ene 5, 2017

    Que muerte tan triste… 🙁

  • svn Ene 6, 2017

    Hello darkness my old friend..

    • Marichú Ene 6, 2017

      Like! (y)

  • x4 Ene 6, 2017

    hasta para morirse somos una molestia, mira que tener que limpiar tremenda cochinada despues d enuestra partida

    • Luis Ene 6, 2017

      Es feo, a mi me toco el proceso de limpieza porque solo tenia una hija la señora (fallecida) y estaba toda mal, contratamos un servicio de limpieza pero entre la peste, el sacadero de todo a la basura porque todos los muebles se impregnan con el aroma a descomposición que de plano ya no sirven ni lavándose, un día hasta tuve que ir a defender a los cleanners porque el olor no desaparecía y los vecinos se quejaban de que olía demasiado fuerte, se limpio con diferentes químicos y nada, raspamos la pintura, volvimos a pintar y seguía el aroma, nunca es bueno llegar a viejo estando solo.

      • yanimeacuerdo prime Ene 7, 2017

        se usan ….una cosa que el cuerpo produce y los que levantan pesas usan para digerir mas rapido la comida, no recuerdo el nombre, se aplica eso y se limpia, de echo en los cazadores de mitos hicieron la prueba y si funciona

  • Marichú Ene 6, 2017

    Las fotos son muy macabras… quiero imaginar las posiciones de los cuerpos, los líquidos que pudieron emanar para hacer esas manchas… qué buen post!
    Feliz inicio de año Hery.

  • Omar C. Ene 11, 2017

    talves ese es el precio de ser una potencia mundial, tener una economía estable, tecnología de vanguardia, la mejor educación. Pero, ¿y las relaciones personales? ¿la familia?. Me parece que en latinoamerica es en cambio al revés.

    • Víctor Sep 5, 2017

      Así es, ese es el precio que tiene que pagar Japón… yo admiró a los japoneses por su cultura del trabajo y su sentido del deber; pero por otro lado, el ser tan rectos y formales parece que los hace muy poco dados a la calidez y la espontaneidad del latino, por ejemplo. Su alta tasa de suicidios, la mayor del mundo; el fenómeno de los hikikomoris, el bosque de aokigahara; los juguetes infantiles macabros, que imitan miembros mutilados y personas heridas de muerte; la guía del buen suicida, las modas extrañas que incluyen bragas sobre la cabeza y protuberancias en la frente y ahora esto de este post… todos estos son síntomas de una sociedad muy extraña y enferma hasta la médula, con toda una cultura de la muerte.

      Los nipones tienen tanto que aprender de nosotros los hispanoamericanos como nosotros de ellos; por estos lados es muy raro que alguien muera en esas condiciones, pueden haber individuos que mueran disgustados con sus familiares, pero solos nunca y mucho menos pasar tanto tiempo antes que noten su ausencia !ahí se ve lo deshumanizada que esta esa sociedad! Es como si alguien dijera “¿A propósito sabes algo del señor Saito? no lo he visto en dos meses” y luego se miraran por un momento y se encogieran de hombros; aquí por más disgustados que estemos con nuestros familiares no los dejamos en esas condiciones y a falta de los familiares, pues los vecinos, pero ahí parece que ni sentido de la comunidad hay. en República Dominicana no dejamos a ningún adolescente encerrarse en su cuarto, ni siquiera se lo permitimos por un día completo y los suicidios no llegan a 10 por año; la muerte la afrontamos cuando nos toca y no vamos por ahí todo el tiempo hablando de ella, ni dedicándole festivales… a pesar de toda su modernidad y riqueza, no me cambio por ningún japonés.

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