Diggin’in the Carts, documental sobre las bandas sonoras de arcades en 1980

El documental web “Diggin’in the Carts”, de libre acceso en Internet y obra de la Red Bull Academy, nos cuenta la historia de los compositores japoneses de chiptune, un proceso de producción de sonido que marcó la banda sonora de la infancia de muchos niños en las décadas de 1980 y 1990.

maquinas arcades

En este largometraje, el director Nick Dwyer nos relata la historia de una de las múltiples mujeres involucradas en la industria de los videojuegos: Yoko Shimomura, pianista responsable por la banda sonora de más de 15 videojuegos de la época, incluidos Street Fighter II y Final Fight.

 

Pese a que la mayoría sigue en el anonimato, muchas mujeres integraron los equipos de audio en las empresas que crearon los primeros videojuegos. Es más, muchos de estos equipos eran mayoritariamente femeninos.

En el documental, Yoko hace un relato de la forma en que compuso toda la banda sonora de Street Fighter II: buscó elementos sonoros típicos del lugar de origen de cada uno de los personajes, y en base a eso elaboró una pista diferente para cada uno.

street fighter gif

El chiptune (o música 8-bit), fue la técnica empleada por los profesionales de la época, consistía en la creación de música a través de computadoras, partiendo de la sintetización de chips de consolas en videojuegos y máquinas arcade. Esto era plausible pues los chips tienen generadores de ruido y sonido, y terminan sirviendo para producir las melodías.

La técnica se extendió hasta la década de 1990, cuando fue sustituida por nuevas tecnologías que permitían sonidos más elaborados.

Yoko laboró cinco años (1988 – 1993) para Capcom, empresa responsable de éxitos como “Street Fighter”, “Resident Evil” y “Devil May Cry”. Pese a que en la actualidad es reconocida como una de las más famosas compositoras de videojuegos en el mundo, la artista no contó con el apoyo de amigos y familiares en sus inicios, sobre todo por la tradición tan conservadora que tenían los japoneses en la época.

 

En la actualidad el trabajo de la artista es producido por orquestas del mundo entero. También recibió una forma de homenaje en un álbum que solo contiene obras propias: “Dammatica – The Very Best of Yoko Shimomura”.

Mucho antes de trabajar en el área, Yoko vivía maravillada con los videojuegos. Cuando vio la oportunidad de un empleo en su época de universidad, se apuntó y desde entonces no ha hecho otra cosa. Échale un vistazo al documental:

 

Diggin’in the Carts.

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Cine
  • Charly Mar 13, 2017

    De repente me transporte a mi infancia y frente a una “máquinita”… y en mi casa esperandome con el mandado. jejeje

  • Ryu Mar 13, 2017

    Abuuuuquet!

  • El Cucaracho Mar 13, 2017

    J ajja aaa. No, bueno, y yo que me sentía friki, porque sigo con videojuegos retro. En fin. Excelente post.

  • maquinangel Mar 16, 2017

    ¡Que recuerdos! Y cuando ponías tu moneda para indicar que seguías tu, o que algunas maquinitas eran de foquito, o que algunos te ayudaban a pasar la escena cuando uno no podia y cuantos trucos aprendía uno en las maquinitas.

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