Dieta respiración profunda: un soplo de aire fresco al negocio de la pérdida de peso

¿Qué pensarías si te dijera que para perder los kilos extras acumulados en tu cintura no necesitas nada más que respirar profundo, y solamente durante 2 minutos al día? Seguramente pensarías que te tomó el pelo, pero eso es precisamente lo que argumenta Miki Ryosuke, un actor japonés que se volvió gurú de la moda y el inventor de la famosa dieta de la respiración profunda.

Miki Ryosuke

Ryosuke dice que descubrió la dieta completamente por accidente. Estaba practicando técnicas de respiración para aliviar el dolor de espalda, pero comenzó a darse cuenta de que estaba perdiendo demasiado peso, alrededor de 28 kilogramos y muchos centímetros menos de cintura en apenas 50 días.

Al darse cuenta del potencial de su descubrimiento, Miki creó una serie que enseña las formas más eficaces para inhalar y exhalar, y posteriormente pasó a dar origen a la ahora famosa dieta de la respiración profunda. El nombre es un poco engañoso, ya que sus técnicas de pérdida de peso tienen poco que ver con una dieta y más con el ejercicio. Básicamente, se debe tener una cierta postura, inhalar por la nariz durante tres segundos y exhalar agresivamente por vía oral durante siete segundos, mientras se usa todo el cuerpo para empujar el aire hacia fuera. Al parecer, repetir el proceso de 2 a 5 minutos diarios ayuda a perder peso.

Hay dos maneras de practicar la dieta de respiración profunda:

  1. Aprieta los glúteos y coloca un pie delante del cuerpo, dejando el 90% del peso en el pie trasero. Una vez que se está en posición, respira durante 3 segundos mientras levantas los brazos por encima de la cabeza. Luego exhala contrayendo todos los músculos de tu cuerpo para ayudar a sacar el aire, durante 7 segundos. Parece fácil, pero la mayor parte del aire sale en el primer par de segundos, haciendo que se flexionen los músculos abdominales a medida que te quedas sin aliento.
  2. El segundo método requiere que estés de pie y pongas una mano sobre el abdomen, otra en la espalda baja y respires durante 3 segundos. Por último, exhala durante 7 segundos y esfuerza tu estomago al máximo.

Bueno, eso es más o menos todo lo que se necesita hacer para comenzar a perder peso. Puede sonar loco para algunas personas, pero dicen que en realidad hay algo de lógica en todo esto. Según Jil Johnson, el creador de una técnica llamada Oxycise, un programa de pérdida de peso similar, basado en la respiración:

– “La grasa se compone de carbón, oxígeno e hidrógeno, cuando el oxígeno que respiramos llega a estas moléculas de gordura, los divide en dióxido de carbono y agua. La sangre, en seguida, recoge el dióxido de carbono y lo devuelve a los pulmones para ser exhalado. Mientras más oxígeno haya en nuestro cuerpo, más grasa se quema”.

Dicho de otra manera menos complicada, básicamente, este tipo de respiración ayuda a aumentar el metabolismo, por no hablar de la sesión de ejercicios realizada cuando se contraen los músculos.

Daily Mail

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