El desastre en PEPCON

Situémonos el 4 de mayo de 1988, minutos antes de la hora del almuerzo en un complejo en las proximidades de Henderson, Nevada, justo ahí se puede ver a un grupo de hombres pertenecientes al equipo técnico de la sede de la Pacific Engineering Production Company, mejor conocida como PEPCON, alejarse a toda prisa. Detrás de ellos, un fuego moderado pero de apariencia agresiva, devora un gran almacén.

desastre pepcon

El equipo había estado reparando una estructura de fibra de vidrio y acero dañada por el viento, cuando una chispa de su soldador, de alguna forma, se las arregló para incendiar la estructura. Los hombres corrieron por unas mangueras de agua cercanas e intentaron extinguir las llamas, pero el fuego burlaba sus esfuerzos creciendo cada vez más, y pronto comenzó a alcanzar los barriles de 55 galones situados muy cerca de allí.

Una vez que se dieron cuenta de este hecho, el equipo abandonó los esfuerzos con sus mangueras y se entregó a una huida despavorida del sitio. Los trabajadores sabían con toda exactitud lo que contenían estos barriles, y de ninguna manera querían estar presentes para ser testigos de su reacción con las llamas.

En esa época, PEPCON era uno de los únicos productores en los Estados Unidos del químico perclorato de amonio, un ingrediente indispensable en el combustible para cohetes utilizado en los transbordadores espaciales y en los misiles Titan. Este compuesto granular blanco es un poderosísimo oxidante, y tiene como propósito acelerar la quema del combustible para cohetes. En la instalación también se encontraban almacenados otros materiales peligrosos utilizados en la manufactura, como ácido clorhídrico y ácido nítrico.

Ese día, había más de cuatro mil toneladas de perclorato de amonio en el almacén, por lo que la ansiedad y el pánico de los trabajadores tenían una comprensible justificación. La explosión del Challenger quince meses antes había dado motivos suficientes a la NASA para cancelar el programa del transbordador espacial durante la investigación, sin embargo, el gobierno de los Estados Unidos continuó su contrato con PEPCON solicitando las mismas cantidades previas al accidente. Como consecuencia, los contenedores repletos del combustible no utilizado se fueron acumulando lentamente, preñando al sitio con una cantidad devastadora de energía almacenada.

Al paso de los años, la instalación se había salpicado con residuos del perclorato de amonio. Los fuertes vientos el día en que los trabajadores de mantenimiento hicieron la visita, conspiraron con la chispa de la soldadura y rápidamente surgió un pequeño accidente de color naranja brillante. Cuando la notica del fuego se extendió, la mayoría de los empleados se apresuraron a evacuar los seis edificios, excepto un hombre llamado Roy Westerfield que se quedó y llamó al 911:

Operador: Departamento de bomberos.

Westerfield: Emergencia. Necesitamos al departamento de bomberos, todos los que puedan enviar hasta aquí. Inmediatamente.

Dispatcher: ¿Cuál es el problema?

Westerfield: Oh, tenemos… todo está en llamas.

Al mismo tiempo, el jefe del Departamento de Bomberos del Condado de Clark notaba la columna de humo en el horizonte, y ordenaba a sus unidades acudir a la posición de forma inmediata. Él y un acompañante subieron en su auto en dirección a la escena encabezando la caravana de los camiones de bomberos. Una intensa bola de fuego se hacía visible desde una milla de distancia, despidiendo una enorme columna de humo en el cielo. Pronto, el jefe de bomberos y su acompañante comenzaron a ver a decenas de empleados de PEPCON llenos de terror al borde de las carreteras; hombres y mujeres que corrían a toda prisa, alejándose de la instalación en llamas, sin importar el intenso calor de aquel mediodía.

desastre pepcon primero explosion

Minutos más tarde, mientras el jefe se aproximaba al conjunto de edificios en llamas, él y su acompañante fueron cegados por un destello brutal. El automóvil vibró y las ventanas estallaron por una onda de choque ensordecedora. Conforme el eco de la explosión se fue desvaneciendo poco a poco, el jefe de bomberos detuvo su automóvil para evaluar la situación mientras se dolía de algunas laceraciones provocadas por la lluvia de cristales rotos. Instantes después, un vehículo visiblemente dañado surgía desde la instalación, y su conductor se detuvo al lado del jefe de bomberos sólo el tiempo suficiente como para advertirle que la peor de las explosiones, probablemente, estaba a punto de suceder. Dándose cuenta de que ese infierno había crecido mucho más allá de las capacidades que podía manejar su equipo de bomberos, el jefe dio la vuelta y se dirigió de nuevo hacia Henderson.

El equipo de bomberos había llegado a la misma conclusión deprimente cuando observaron la explosión mientras se aproximaban. Quedaba claro que era extremadamente riesgoso aproximarse más al lugar, por lo que orillaron sus camiones al lado de la carretera a una milla de distancia desde el desastre en curso, y observaron mientras las llamas se elevaban en la distancia.

A una milla de distancia en otra dirección, un equipo de ingenieros se encontraba ejecutando una rutina de mantenimiento en una torre de televisión en Black Mountain, cuando se dieron cuenta del incendió y empezaron a filmar. Aproximadamente cinco minutos después de la primera explosión, los ingenieros pudieron observar con asombro la forma en que la instalación de PEPCON desaparecía por completo en medio de una espectacular explosión de energía que empequeñeció a la explosión inicial.

Su ventajoso punto de visión les ofreció una vista inmejorable y perfecta de la onda de compresión mientras se irradiaba con toda cadencia a través del desierto, derribando, cepillando y demoliendo una fábrica de malvaviscos adyacente a PEPCON. Debido a la distancia, el sonido de la explosión no llegó hasta ellos sino hasta varios segundos después… pero cuando lo hizo, fue atronador.

desastre pepcon explosion fabrica

El jefe de bomberos del condado de Clark aún se encontraba tratando de poner distancia entre él y la instalación cuando la violenta detonación lo impactó. La onda expansiva se extendió rápidamente desde atrás y le propinó una paliza a su ya dañado automóvil, asfixiándolo momentáneamente en una avalancha de ruido y presión. Cuando pasó el trauma, se sorprendió al ver que su vehículo aún se mantenía operativo a pesar del impacto. Dio continuidad a su retirada y finalmente llevó a su tambaleante automóvil más allá de las columnas de los camiones muertos de bomberos  y sus ventanas pulverizadas que cubrían el camino. Para el momento en que llegó a la ciudad y encontró camino al hospital, este se encontraba repleto de personas que llegaron hasta allí en espera de atención médica. A una milla y media de distancia, la explosión había desprendido parte de los edificios rompiendo ventanas por toda la ciudad, haciendo que muchas personas sufrieran traumas y laceraciones.

En el horizonte, una columna de humo se elevaba a 1,000 pies sobre la superficie, algunos reportes indican que dicha columna era visible a más de mil millas de distancia. Algunos observadores a la distancia, se preguntaban si esta nube era el indicio de que la Guerra Fría se había convertido en la Guerra Caliente que tanto temían.

desastre pepcon humo

El frenético infierno de PEPCON finalmente se calmó una vez que las explosiones consumieron la mayor parte del combustible. Las apocalípticas explosiones habían cavado un agujero en el suelo rompiendo una tubería de gas y resultando en una llama de 200 pies de alto, aunque fue fácilmente extinta cuando cortaron la alimentación de gas en la estación ubicada a unas millas de distancia. Los investigadores asistieron a inspeccionar los daños, y se encontraron con una devastación total. Los seis edificios de PEPCON estaban totalmente destruidos, y donde antes se situaban no había más que metal retorcido y un cráter de cinco metros de profundidad. A la fábrica de malvaviscos vecina no le fue mejor, esta fue incapaz de resistir la increíble onda de presión. Muchos edificios en Henderson también resultaron dañados, principalmente con ventanas rotas, paredes agrietadas y puertas arrancadas de las bisagras. Hubo afectaciones de edificios a unos quince kilómetros de distancia.

Roy Westerfield

Roy Westerfield

Aunque se contabilizaron más de 400 personas lesionadas – tanto en la zona de la explosión como en los alrededores de Henderson – sorprendentemente sólo hubo dos muertes. Uno de ellos era un trabajador confinado a una silla de ruedas que había sido incapaz de salir del edificio de PEPCON. El otro era Roy Westerfield, el hombre que hizo llamada de auxilio al 911. Roy había padecido de polio, cuyas secuelas le impedían caminar de forma normal. Se cree que eligió quedarse y alertar a las autoridades, suponiendo que un escape era algo muy poco probable.

Una investigación posterior reveló que la energía destructiva de la explosión más grande fue más o menos el equivalente a 1,000 toneladas de TNT, o un kilotón. Esta explosión provocó que las agujas de los sismógrafos se tambalearan en lugares tan lejanos como Colorado, donde el sensible equipo registró un sismo lejano de 3.5 grados en la escala de Richter.

Los abogados de PEPCON respondieron con rapidez, tratando de culpar de la catástrofe a la compañía Southwest Gas. Los abogados alegaron que el fuego del gas natural se suscitó primero, causando de forma subsecuente las explosiones del perclorato de amonio. Tres días después de la catástrofe, uno de estos abogados aseguró: “Nada enciente el perclorato de amonio. No quema. No es inflamable”. Aunque el compuesto no se consideraba una amenaza explosiva extrema antes de PEPCON, los expertos químicos señalaron que la comprensión de la química por parte del abogado debía ser tan débil como su comprensión de la ética. Estos describieron al compuesto como un químico “inestable y altamente inflamable”.

pepcon zona cero

PEPCON ofreció una prima de $1 millón de dólares como parte del seguro, una política totalmente insuficiente para solventar los daños a la propiedad ajena. Entonces se sobrevino una batalla legal, una pelea que involucró a decenas de compañías de seguros y más de cincuenta firmas de abogados. El resultado de este frenesí masivo de legalidad fue un millón de páginas de declaraciones y un arreglo de $71,000,000 dólares que fueron repartidos entre las víctimas y sus familiares.

PEPCON nunca reconstruyó su sede en Henderson. La compañía cambió su nombre a Western Electrochemical Co. y construyó una nueva planta de perclorato de amonio en Cedar City, Utah que se mantiene en operación hasta la fecha. Pero su registro de seguridad sólo se mantuvo hasta 1997, fecha en que hubo una explosión mortal en la nueva instalación.

Especiales, Historia

Artículos Relacionados

  • madgax Jul 2, 2014

    Y el accidente de Western Electrochemical Co. en 1997 como fue?
    Muy buen dato.

  • Chilango norteño Jul 2, 2014

    Las causas de los accidentes siempre son las mismas, una es que te valga madres las medidas de seguridad y no las apliques o que te sientas superman y creas que no te pasara alguna desgracia, es exceso de confianza…. Estamos rodeados de sustancias peligrosas todo el tiempo, – ejemplo es el tanque de gas estacionario o movil de nuestras casas -, por ello siempre hay que saber que hacer para evitar una tragedia y si ocurre, como estar preparados para enfrentarla…. .

  • Fernando Jul 2, 2014

    conclusion eso que manejan si es muy peligroso

  • Rexiwen Jul 2, 2014

    Buen relato y que impresionante me senti mejor que en una pelicula, mas que nada es un hecho real hasta donde me parece, lo increible como pasa una cosa tras otra y con diferentes personas y angulos como es el video de la torre, realmente lo siento por el unico valiente que le importo los demas, no creo que el dinero que repartieron haya sido suficiente como tampoco sabian a lo que iban los bomberos, el que agarre esta historia para pelicula lo tiene que hacer muy bien y sin transformers.

  • jesis Jul 2, 2014

    Aqui no entendi muy bien…solo hubo 2 muertos,se refieren sin contar alos bomberos???
    En una parte d la historia se dice q habia bomberos muertos en sus camiones.

    • javier Jul 3, 2014

      Dice “las columnas de los CAMIONES MUERTOS de bomberos”.

    • Hazmeelfavor Jul 3, 2014

      Típico de vos.

  • Seferino Jul 3, 2014

    Excelente aporte!!! lo desconocía por completo

  • yanimeacuerdo Jul 3, 2014

    verr….a se ve impactante la onda expansiva

Formulario de comentarios

Send this to friend