6 Raras tradiciones de Navidad en el mundo

Si te parece que tu familia hace cosas raras en las fiestas decembrinas, es porque aún no conoces al pueblo que sale a darse de golpes cada año, ni a la cabra hecha de paja que tiene más intentos de asesinato que Bin Laden. Reunimos las más hilarantes, interesantes y extrañas tradiciones de Navidad alrededor del mundo.

 

La Cabra de Navidad en Suecia.

Las fiestas de Yule indican una serie de celebraciones hechas por los pueblos nórdicos cada solsticio de invierno, una festividad pagana que sería asimilada por el cristianismo a la Navidad. En esta festividad está presente la mítica figura del Joulupukki (Cabra de Navidad). Relacionada con el dios Thor, que se transportaba en carruajes tirados por cabras, la Cabra de Navidad es una representación de la transición y el inicio de las festividades, como predecesor de Papa Noel.

Año con año, desde 1966, la ciudad de Gävle construye una cabra gigantesca, hecha principalmente de paja, para celebrar las fiestas. Aquel primer año de 1966, la cabra duró hasta la media noche del Año Nuevo y fue así, de forma accidental, que dio inicio una tradición para el terror del gobierno local.

Cada año esta figura es objeto de verdaderos atentados por parte de los ciudadanos, a quienes les resulta más atractivo ver paja quemándose que tener un adorno navideño. El pasado mes de noviembre, la cabra fue construida por 50ª vez. Desde entonces ha sobrevivido 14 veces.

La administración local lo ha intentado prácticamente todo. Construyeron una cerca y, dos años después, un grupo de adolescentes alcoholizados incendió la cabra desde la distancia, apenas seis horas después que la terminaron. En 1979, el ataque fue doble: la primera cabra se quemó y una segunda fue hecha a prueba de fuego. No funcionó: destruyeron la segunda a mano limpia.

Los años en que la cabra logró salir intacta se vieron marcados por despliegues gigantes de seguridad, como el grupo de voluntarios de seguridad en 1990 y la presencia de la guardia real sueca en 1993. En 1996 se instaló un CCTV en las inmediaciones. En 2000, la figura fue quemada y después arrojada al río Gävle. En 2001, un turista estadounidense fue retenido en prisión durante medio mes por haber incendiado la cabra. En su defensa, declaró que hasta donde sabía la práctica era algo totalmente legal.

Desde aquella fecha la cabra ha sido víctima de secuestro en camión, las cámaras de seguridad fueron vulneradas y sobrevivió a un intento de secuestro vía área, en helicóptero. No fue suficiente protegerla con químicos contra las llamas ni reforzar la paja con capas de hielo. La tradición vandálica se mantuvo.

La última vez que la figura de paja sobrevivió fue en 2014, después de haber pasado por tres intentos de incendio. No es sorpresa que en el 2016, en el 50 aniversario de la Cabra de Navidad, un incendiario haya arruinado la decoración con gasolina, como lo muestra el gif de allá arriba. La figura se quemó completamente y la sustituyeron por una réplica en miniatura que, cómo no, fue atropellada por un automóvil. La repararon y permanece aún de pie en la ciudad… quien sabe hasta cuándo.

 

Peleas amateur en Perú.

En la provincia de Chumbivilcas, en Perú, la Navidad está representada por una mezcla entre carnaval y peleas callejeras. Además de bailar, beber, decorar y vestir atuendos llenos de color, las personas de estas comunidades se reúnen en gimnasios deportivos con un solo propósito: tirar golpes.

Una festividad conocida como Takanakuy es como una pelea MMA de la paz. El 25 de diciembre de cada año arranca una procesión: un grupo de hombres canta en falsete para llamar a las personas a los gimnasios. Desde muy temprana edad los niños aprenden que ese sonido en particular significa que llegó la hora de “ajustar cuentas”.

Los miembros de estas comunidades (hombres, mujeres, adolescentes y ancianos) llaman por su nombre o apodo a aquellos con quienes desean pelear. La motivación puede ser un desacuerdo comercial o un problema personal, el caso es ponerle fin ese día. Un referee coordina la pelea, tanto para garantizar que no se extienda durante mucho tiempo como para vigilar que se cumplan las reglas del combate. No se puede golpear a un adversario en el suelo, morder o tirar de los cabellos. La pelea también tiene cierta belleza estética: como es un espectáculo para un público que puede llegar a las tres mil personas, los contendientes deben mostrar golpes agiles y técnicas habilidosas.

El objetivo final de la tradición es “lavar la ropa sucia” y que no quede ningún pendiente entre los vecinos, de tal forma que se evite la violencia desorganizada en la comunidad, aunque algunos aprovechen la fecha para pelear solo por el gusto.

 

Terror navideño en Canadá.

En las regiones de Labrador y Newfoundland, zonas apartadas de Canadá, las personas se ponen máscaras, unas agradables y otras aterradoras, para entrar y salir de todas las casas en el vecindario. El propietario de la casa solo se libra de los intrusos cuando logra adivinar la identidad de la persona detrás de cada máscara. Momento en que siguen a la próxima casa. Esta espeluznante procesión es una antigua tradición inglesa llamada “mummery”, que sobrevivió en estas regiones de Canadá y en algunas partes de Irlanda.

Actualmente la tradición no es muy popular, pero aquellos que desean conservarla, sin agraviar demasiado la privacidad ajena en Navidad, pueden formar parte de eventos como el Mummer’s Festival. Se trata de organizar un disfraz con lo que sea que tengas en casa, lejos de los adornos de Halloween, cambiar la voz y hasta la forma de caminar para ser lo más irreconocible que se pueda.

 

Misa en patines en Venezuela.

Asistir a una misa en vísperas de Navidad no es nada ajeno para la mayoría de los hispanos. Pero en Venezuela, los niños y adolescentes tienen vía libre para ir en patines hasta la iglesia, siempre que sea la primera misa del día en Caracas, la capital del país.

En la versión moderna de la tradición se incluyeron festivales en las calles, con juguetes inflables y calles totalmente cerradas a la circulación de vehículos para que los niños puedan patinar todo el día con total seguridad.

 

La extraña cena navideña en Groenlandia.

Algo se está pudriendo en Groenlandia. Olvida el famoso pavo o la barbacoa para Navidad: la cena navideña de la población en Groenlandia empieza siete meses antes de las festividades. Esto se debe a que el platillo típico en aquellos lugares es el Kiviak. Primero proceden a cazar aves típicas de la región, después las colocan dentro de una piel de foca y las entierran.

Kiviaq

Allí dentro, todo eso se fermenta durante meses hasta que llega la Navidad, fecha en que las aves putrefactas son preparadas para el gran banquete.

 

El Caga tío en España.

Es una tradición propia de Cataluña, donde los niños “cultivan” el tronco de un árbol. El Caga Tío (tronco) recibe un rostro y una manta. Debe ser alimentado y mantenido caliente todos los días. Los padres más dedicados incluso cambian los troncos por piezas más grandes para que los pequeños vean cómo creció.

Pero el día de la entrega de obsequios, toda esa ternura desaparece: los niños le dan palos mientras cantan “Caga tío”, literalmente solicitando al tronco que defeque sus regalos. Poco antes de empezar el canto y la agresión, los niños salen de la sala y los padres dejan los regalos bajo la manta. Así, después de darle una golpiza al tronco, los niños quitan la manta y ¡sorpresa!: el sistema digestivo de los troncos les proporcionó su regalo navideño.

Y tú creías que era genial encontrar un regalo bajo un pino.

 

13 Reacciones

Hacer comentario

Send this to friend